El almacenamiento como respuesta a los máximos históricos de los precios de la luz y a la dependencia energética

A finales del mes de junio el Consejo de Ministros aprobaba un Real Decreto que concede 660 millones de euros, ampliables a 1.320 millones, en ayudas para instalaciones de autoconsumo, almacenamiento detrás de contador y climatización con energía renovables, con las que espera generar más de 25.000 empleos, un crecimiento del PIB de 1,7 millones por cada millón de ayudas y una disminución anual de emisiones de CO2 de un más de un millón de toneladas. En el caso de las instalaciones de almacenamiento detrás del contador, que serán principalmente baterías, las ayudas para empresas oscilarán entre el 45% y el 65%, un porcentaje que podría llegar hasta el 70% para particulares, administraciones y organizaciones del tercer sector.

Este anuncio se produce precisamente en un momento en el que los precios de la luz han alcanzado máximos históricos en España, registrando el récord anual absoluto de 99,8 euros el MWh el pasado 2 de julio. Los motivos detrás de estas elevadas cifras en el mercado mayorista son los precios del gas, utilizado en la producción de electricidad en los ciclos combinados, junto a los derechos de emisión de CO2 que deben pagar las centrales de generación. Y esta tendencia podría continuar a corto plazo.

Un complemento necesario para las energías renovables

En el contexto energético actual, las tecnologías de almacenamiento podrían ayudar a particulares y a empresas a modular su consumo y ajustarlo a aquellos tramos horarios con las tarifas más favorables. Eaton, líder en gestión de energía, valora muy positivamente las ayudas anunciadas por el Gobierno y destaca la importancia de los sistemas de almacenamiento energético para extraer todo el potencial de las energías renovables y garantizar un suministro estable capaz de cubrir las necesidades de particulares y empresas.

Los sistemas de almacenamiento de energía y autoconsumo permiten superar el problema de la volatilidad de suministro de las energías renovables y añadir estabilidad a la red, por lo que podrían constituir el “empujón” definitivo para seguir avanzando en el uso de las energías verdes y hacia la descarbonización de la economía, en línea con los objetivos del Acuerdo de París, así como para reducir la dependencia energética del exterior”, señala José Antonio Afonso, responsable del segmento Commercial Building en Eaton Iberia. 

España se encuentra en una posición privilegiada para el uso de energías renovables, pero su dependencia energética se sitúa por encima de la media europea (entre el 73% y el 74% en 2019, según datos del INE).  Aunque las energías renovables contribuyen a reducir esta dependencia energética exterior, éstas están demasiado supeditadas a las condiciones climáticas, por lo que el papel de las tecnologías de almacenamiento será fundamental para seguir avanzando hacia un nuevo modelo energético más sólido.