El precio de los vehículos eléctricos aún impide el despegue de su comercialización, pues todavía son más caros que  los automóviles a combustión interna. Uno de los aspectos que incide, es el precio de la batería, fuente de poder que energiza a los VE.

El socio director de iLimarkets, Daniel Jiménez explica a ELECTRICIDAD que cerca del 50% del costo de una batería corresponde a materias primas y un 50% manufactura, incluidos gastos generales.

Por su parte, Álvaro Flaño, presidente de la Asociación Gremial de Vehículos Eléctricos de Chile (Avec), asegura que los analistas han estado observando la relación costo de vehículo/precio de la batería y en 2015, la batería representaba cerca del 50% del costo total del vehículo. En cambio, para 2022 se espera que esto baje a sólo 20%.

Además, Flaño sostiente que «aproximadamente un tercio del valor del vehículo lo representa el banco de baterías y el litio es el mineral que ha reinado -hasta el momento- como elemento clave en la fabricación de ellas«.

En cuanto al mineral no metálico, de acuerdo con la consultora internacional CRU, el litio tendrá una caída de un 15% de su valor este año en comparación con 2019. Con lo anterior se tendería a pensar que esto podría generar una disminución considerable de costo en la batería, pero la realidad es diferente.

Posibilidades de reducción de precio

El socio director de la consultora iLiMarkets, Daniel Jiménez afirma que «el consumo de litio, expresado con Carbonato de Litio Equivalente (LCE) es de kLCE/kWh 0.8-1.1 dependiendo del tipo de cátodo. Es decir el litio representa cerca entre un 7% y un 10% del valor de la batería. En consecuencia, una baja de precios por ejemplo, 10 a 7 US$/Kg-LCE (-30%), significaría una reducción de costo en la batería de un 2%«.

Por lo tanto, si tomamos la predicción de CRU que proyecta un 15% de caída en el precio del litio, significaría tan solo un 1% de reducción del costo total de la batería.

De todas maneras, Jiménez enfatiza que el costo de baterías (celda) está actualmente en un rango entre US$/kWh 120-160, y se cree que podrá bajar a niveles de US$/KWh 100 en los próximos años. 

A su vez, el presidente de Avec es optimista al señalar que «que la batería por completo sí bajará, por diversas razones, su costo de fabricación y se proyecta que en 2025 ya se equiparen los precios de vehículos eléctricos y fósiles, y si se verán avances en todo sentido además del precio como menor peso, menos tiempo de carga, mayor autonomía y mayor densidad eléctrica».

Soluciones de costo

Desde iLimarkets, Daniel Jiménez aclara que el aumento de capacidades de escala de producción será fundamental para permitir una reducción en el valor de baterías.

También el experto indica que otro camino que se está  siguiendo para bajar costos, es mejorar la tecnología de baterías LFP (Litio, Hierro, Fósforo), que es de menor costo pero mayor densidad energética que las ion-Litio (NMC), gracias a sus mejoras químicas y posibilidades de diseño físicoen la configuración de las celdas.

Sin embargo, buscar soluciones con una química diferente podría poner en aprietos al litio en este negocio. El presidente de Avec, Álvaro Flaño no prevé un buen destino para este mineral no metálico en el futuro de las baterías para VE.  «Personalmente creo que el litio tiene los días contados como insumo principal de  baterías, ¿quizás hasta 2030? ¿Será la repetición del salitre chileno: boom comercial y luego pasando al olvido? La culpa será  por avances en nuevos materiales y tecnologías que aun ni sospechamos que existirán», sostiene.

Cabe destacar que, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, Chile posee las mayores reservas de dicho mineral a nivel global , posicionándose además como segundo mayor productor después de Australia.