El potencial de las energías renovables para contribuir a la disminución de emisiones en el país destacó Jorge Leal, Country manager de Solek,  señalando que este tipo de proyectos permitirán avanzar hacia una descentralización en los consumos, a medida que los clientes adquieran mayor autonomía con la generación distribuida.

¿De qué manera contribuyen las fuentes de energías renovables para reducir las emisiones de dióxido de carbono?

El aporte de las energías renovables en su conjunto es cada vez mayor. De hecho acaban de lograr una inédita participación en la matriz energética, alcanzando casi la cuarta parte con un 23%. En un sentido práctico, las ERNC son una herramienta muy útil para descarbonizar el país, ya que desplazan generación contaminante y sus procesos de generación de energía implican emisiones nulas, si las comparamos con las de otras fuentes, como por ejemplo la termoeléctrica y la hidroeléctrica.

La reducción de emisiones en esta industria es un desafío sumamente importante, considerando que casi el 80% de las emisiones que tiene nuestro país provienen del sector energía y transporte, por lo que recurrir a fuentes más verdes es vital para cumplir con los objetivos.

¿Es posible contribuir aún más?

Siempre es posible contribuir todavía más, considerando que fuentes de energías limpias, como por ejemplo la solar, no han tocado techo, dadas las excelentes condiciones del país para el desarrollo de este tipo de proyectos. Particularmente en el caso de la energía fotovoltaica, la radiación del suelo chileno es óptima para incluso desarrollar proyectos de parques solares en la zona centro y sur. De esta forma, al estar estratégicamente ubicados cerca de las zonas de mayor demanda, prescinden de líneas de transmisión (con todas las emisiones y los costos asociados que conlleva su implementación).

La proyección a futuro es ilimitada, y en un futuro no muy lejano podríamos incluso hablar de clientes energéticamente autónomos, capaces de generar su propia electricidad, y utilizar la red como back up.

¿Qué se necesita de parte de los gobiernos tanto internacionales como local para que estas fuentes tomen aún más protagonismo?

A nivel local, e independiente de cualquier contingencia relacionada con la institucionalidad, Chile ha ido por el camino correcto, ya que poco a poco ha ido dando más espacio al desarrollo de proyectos para la generación de energías limpias. En un país como el nuestro, en que lograr la tan ansiada descentralización es un desafío permanente y que no da descanso, lo único que necesitan los proyectos de energías renovables para continuar su avance es tiempo. Las condiciones climáticas son las más adecuadas.

A nivel internacional el escenario es más relativo, ya que todos los países tienen condiciones climáticas y formas distintas de legislar, pero claramente la interconexión eléctrica a nivel sudamericano es un desafío aún pendiente.

¿Cuál es la posición de nuestro país en este escenario global?

Es una posición ventajosa, dadas las características únicas anteriormente señaladas. Chile tiene una gran oportunidad para incluso poder convertirse en un proveedor de energías limpias para toda la región.