AFBEL valora los RDL 29/2021 y RD 1125/2021 reclamando el aumento de la inversión en redes eléctricas de transporte y distribución

Ante la publicación de los RDL 29/2021 y RD 1125/2021 aprobados en el Consejo de Ministros el pasado 21 de diciembre, AFBEL considera que van en la dirección correcta en consonancia con los objetivos de la transición ecológica que lleva emparejada la electrificación de la economía, pero estima que estas medidas no son suficientes ante un escenario como el actual con extraordinarias subidas de las materias primas.

El Sector de Fabricantes de Bienes de Equipo Eléctrico aplaude ambas propuestas de piezas legislativas.  “El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima es el marco legal general que debe guiar en los próximos años la transición energética hacia la neutralidad climática; las políticas concretas que fomenten la electrificación de la economía supondrán las claves del éxito o el fracaso”, explica Guillermo Amann, Presidente de la Asamblea General de AFBEL.

No obstante, AFBEL reclama la eliminación del techo máximo de inversión regulada para la red de transporte y distribución ya que ha quedado obsoleto ante las extraordinarias subidas de las materias primas. Según asegura Amann, “el techo de estas inversiones debe actualizarse a las necesidades actuales. En este sentido, la regulación no solamente tiene que ser ambiciosa en cuanto a sus objetivos, sino que debe adaptarse a las circunstancias coyunturales”.

El RD 1125/2021 fomenta la digitalización de las redes eléctricas de distribución, aprobando un paquete de financiación de 525 millones de euros dentro del marco del Plan de Restructuración, Recuperación y Resiliencia, que va a poner en juego una inversión de alrededor de 1.000 millones de euros en los próximos dos años, permitiendo la sensorización y digitalización de las redes tan necesarias para el empoderamiento del consumidor y la transición energética. 

En cuanto al RDL 29/2021 para el fomento de la movilidad eléctrica, el autoconsumo y el despliegue de energías renovables, AFBEL incide especialmente en la necesidad de eliminar barreras normativas que dificultan el despliegue de la infraestructura de carga del vehículo eléctrico, fomentar la infraestructura de recarga pública de alta potencia y establecer objetivos cuantificados de vehículos matriculados para 2030. Así mismo, valora positivamente el establecimiento de obligaciones de instalación de puntos de carga eléctrica de alta capacidad para las instalaciones existentes de combustibles y carburantes.

Por lo que se refiere al autoconsumo, este RDL no solo aprueba su hoja de ruta, sino que prevé medidas complementarias para el impulso del autoconsumo colectivo en comunidades de vecinos y comunidades energéticas aplicando nuevos criterios que facilitan su despliegue

introduciendo mejoras en las condiciones económicas de los proyectos; y en lo que se refiere al fomento de proyectos de energías renovables, amplía algunos plazos para la gestión de los mismos que suavizan la actual situación de estrangulamiento.

Para AFBEL, sin electrificación no hay transición energética, y sin inversión en refuerzo y digitalización de la red, no es posible una electrificación renovable, descarbonizada, digitalizada y social.