La Federación de Industria de USO solicita al Gobierno modificaciones en los mercados mayoristas para desvincular el precio eléctrico del coste del gas

La Federación de Industria del sindicato USO (FI-USO) ha dirigido un escrito a los ministerios de Transición Ecológica y Reto Demográfico e Industria, Comercio y Turismo, para solicitarles una actuación urgente frente al lobby energético y proponer modificaciones en los mercados mayoristas europeos, para evitar subastas diarias injustas y desproporcionadas, como medida coyuntural que permita desvincular el precio eléctrico del coste del gas.

FI-USO también ha trasladado su preocupación por el escenario actual de las industrias electrointensivas y las consecuencias futuras que pueda tener en el empleo. Por ello, FI-USO reclama al Gobierno que aborde esta problemática con carácter de urgencia para contribuir al mantenimiento de la actividad industrial y productiva de las empresas y garantizar el empleo en el entorno de las electrointensivas.

La situación actual es insoportable para la ciudadanía y para las industrias. “Las instituciones europeas deben dar una respuesta global y coordinada y propiciar cambios de carácter estructural. Y España debe contar con reservas estratégicas de gas; mejorar la capacidad de negociación de cara a los grandes suministradores; revisar los mercados de CO2 para reducir el impacto de la especulación y, en general, actuar sobre el marco regulatorio para poder intervenir sobre la volatilidad de los precios”, reivindica Raúl Montoya, secretario de Acción Sindical y Salud Laboral de FI-USO.

La situación que atraviesan las empresas industriales en general, y las electrointensivas en particular, es extremadamente preocupante debido al incremento exponencial tanto del precio de la luz como del gas y su repercusión en estas. A diario, grandes centros de producción como Asturiana de Zinc, Arcelor, Grupo Celsa, Ferroatlántica o Acerinox, entre muchas otras, anuncian la posibilidad de parar sus producciones o incluso amenazan con trasladar la producción a otros países de nuestro entorno buscando una mejora de la competitividad, debido a los altos costes energéticos que sufren en España.

La escalada continua del coste de la energía está suponiendo un dramático escenario para todas las industrias que, previsiblemente, se van a ver obligadas a suspender su actividad fabril antes que producir, sabiendo de antemano que incurrirán en pérdidas, ya que los costes industriales de producción se han triplicado como consecuencia de los costes energéticos.