El lastre de la cerámica. Lidiando con unos precios de la energía desbocados

La energía es el motor que mueve la industria y supone, además, uno de los principales gastos fijos en multitud de sectores, como es el caso de la industria cerámica. Pero por su gran importancia se ha convertido también en uno de los principales lastres que en los últimos meses está sembrando mayor intranquilidad en las empresas. Las continuas y desbocadas subidas en el precio del gas, la electricidad y los cambios en los periodos horarios, que además parecen no tener fin, han hecho que muchas fábricas vean mermada su productividad y no puedan ajustar sus planes ante la falta de previsión.

El sector de la cerámica en España, segundo productor europeo y el tercer exportador a nivel mundial, se sitúa de lleno en el centro de esta tormenta perfecta. A pesar de que el mayor consumo de la industria cerámica se centra, principalmente, en el gas natural, el incremento de producción de la última década y la progresiva automatización del proceso de fabricación ha hecho que se utilice más energía eléctrica, una energía cada vez más cara.

Ante esta situación, el empresario se ha visto abocado a buscar alternativas que contribuyan a linealizar su gasto y abaratar costes, así como a poder cuantificar a medio plazo su gasto. La mejor solución en estas circunstancias es hacer uso de una energía gratuita e infinita, la que nos da el sol, aprovechando las cubiertas de las fábricas. Una alternativa que está convirtiendo a la industria poco a poco en un referente del autoconsumo fotovoltaico.

La provincia de Castellón, donde se concentra el 94% de la industria cerámica, tiene una radiación excelente para que el beneficio del autoconsumo sea positivo, con una producción de entre 1.300 y 1.550 kWh/kWp anuales.

Las instalaciones de autoconsumo sobre cubierta están permitiendo a las empresas alcanzar unos ahorros en sus facturas eléctricas de hasta un 60% o más, en un escenario de constantes fluctuaciones como el actual, lo que hace que la industria gane competitividad y eficiencia, pudiendo linealizar y asegurarse el precio del kWh en horas fotovoltaicas a unos 20 euros el MWh neto, durante los 30 años de vida útil que tiene de media una instalación de estas características.

Un ahorro considerable para las empresas, más si se atiende al hecho de que el retorno de la instalación se reduce actualmente a menos de 3 años. Realidad que están viviendo ya muchas empresas que ante la falta de estabilidad en sus facturas apostaron por dar el paso al autoconsumo.

Además, gracias a la nueva normativa de almacenamiento de energía, las empresas pueden instalar sistemas de almacenamiento, baterías, y consumir la energía generada y no consumida cuando sea más conveniente para el negocio. Una alternativa que se impone con fuerza al aumentar la independencia de la red aprovechando en las noches o en los momentos de mayor necesidad de energía los picos de generación que se hayan producido, o la energía no utilizada en días en los que la empresa no trabaja. Un gran porcentaje de los proyectos de fotovoltaica pueden optar por esta modalidad, que puede acogerse a ayudas estatales.

Todo sumado a la necesidad de la industria cerámica de avanzar en sostenibilidad, de hacer compatible fabricación con protección del medio ambiente, alineándose con los compromisos de la Agenda 2030. Contar con fuentes renovables para determinadas partes de la producción, y combatir así, los altos niveles de CO2 que se vierten a la atmosfera, es una de las decisiones que todas las empresas deberían implementar.

Desde Cubierta Solar ayudamos a las empresas a ser más eficientes, a través del autoconsumo fotovoltaico, a cumplir con las políticas de RSC y ahorrar en costes fijos. El autoconsumo es una solución que dentro de unos años puede convertirse en una obligación medioambiental pero que hoy, más allá de ese compromiso sostenible ha pasado a ser una necesidad de supervivencia y competitividad. Además, las instalaciones están prefinanciadas o se realizan sin ningún tipo de inversión vía contratos a largo plazo, PPA.