España, quinto país en el que más organizaciones adoptan el estándar de calidad, según ISO

España es líder en la adopción de estándares mundiales, según el último informe de ISO, la Organización Internacional de Normalización. El estudio The ISO Survey indica que nuestro país se encuentra entre los primeros en la adopción de normas técnicas en áreas como la calidad, medio ambiente, gobernanza y antisoborno o gestión de salud y seguridad en el trabajo. La Asociación Española de Normalización, UNE, miembro español de ISO, juega un papel fundamental en la elaboración de normas internacionales y en la concienciación sobre la importancia de su cumplimiento.

España se sitúa como quinto país en el que más empresas e instituciones han adoptado la norma de calidad (ISO 9001), una de las más conocidas. En concreto, 60.617 centros de trabajo de nuestro país han sido certificados en base a esta norma, lo que nos sitúa sólo por detrás de China, Italia, Japón y Alemania; y seguidos de Francia, India, Reino Unido y EE. UU. De la misma manera, destaca que es el quinto país con más centros de trabajo certificados en antisoborno, el cuarto en gestión de la energía y de salud y seguridad en el trabajo y el segundo en gestión de tráfico en carretera.

Estas cifras marcan la importancia que tiene para España la normalización y el respaldo con el que cuentan los estándares en el país. Estos son un apoyo inestimable al impulso del comercio exterior y ayudan a que los productos y servicios nacionales puedan venderse en el extranjero al garantizar las mejores prácticas en calidad y seguridad, así como unos diseños compatibles con los internacionales. Al mismo tiempo, son muy útiles a la hora optar a licitaciones públicas y aportan confianza a los inversores. Esto redunda en la labor que UNE realiza en la utilidad y la difusión de estos estándares.

Pilar de la recuperación
La normalización será uno de los pilares básicos para la recuperación económica y el buen uso de los fondos europeos, tal como revela el nuevo informe Normas UNE para la recuperación económica.

Por ejemplo, la adhesión a las normas relativas al uso eficiente de la energía y medio ambiente puede garantizar al gestor de los fondos que se reparten entre organizaciones que respetan y apoyan los objetivos de la UE. Al mismo tiempo, aquellas que cuentan con las certificaciones de gestión de ciberseguridad y continuidad de negocio, aportarán a la resiliencia del país.