Greenward señala la urgencia de la rehabilitación energética de edificios para combatir el calor extremo

El año 2020 fue el más cálido en la Península Ibérica desde el inicio de la serie en 1961*, igualado con 2017 con una temperatura media de 14,8 °C en España; y se prevé que la tendencia empeore en 2021. Los episodios de calor extremo se agudizan y causan alrededor de 1.300 defunciones al año en nuestro país**. 

Por esta y otras razones, Greenward, primera empresa de capital ecológico en España, hace una llamada urgente para la puesta en marcha de proyectos integrales de rehabilitación energética de edificios y destaca su importancia como medida necesaria para detener y prevenir situaciones de riesgo extremo para los ciudadanos.

Como explica Eduardo Brunet, fundador y co-CEO de Greenward Partners: “Es un hecho que los efectos del calentamiento global y el incremento de las temperaturas en España nos van a poner ante una dura prueba en los próximos años. Ya lo están haciendo. Resulta vital que nuestros edificios estén lo mejor preparados posible cuanto antes. España tiene una tasa de renovación de edificios muy por debajo del 0,3% anual, lejos del 3% recomendado por la UE para cumplir los objetivos de descarbonización del parque edificado que tenemos delante. Estamos obligados con urgencia a reducir el consumo y las emisiones, y lograr la eficiencia energética del parque edificado mediante su rehabilitación es un instrumento clave que tenemos al alcance.

Cerca del 80% de las viviendas españolas tienen una etiqueta energética «E» o inferior; y la situación requeriría inversiones de unos 40.000 millones de euros entre 2021 y 2030 para acometer la rehabilitación energética hacia la descarbonización del parque afectado atendiendo los cálculos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica. Hablamos de proyectos de eficiencia energética que deben plantear actuaciones en la envolvente térmica de los edificios, así como la instalación de techos solares y baterías, calderas, calefacción, aire acondicionado e iluminación más eficientes, sistemas de recuperación de calor y reutilización de agua, entre otros.

Las altas temperaturas y las olas de calor extremo tienen una mayor incidencia negativa en grupos de población urbana en situación de vulnerabilidad, como personas mayores y/o con patologías previas, niños y niñas y mujeres embarazadas. Asimismo, las rentas más bajas son las que menos acceso tienen a la rehabilitación energética de sus hogares y también las más afectadas por los incrementos del precio de la energía necesaria para la climatización, este verano en máximos históricos en España. 

En este sentido, la rehabilitación energética se plantea como una solución a medio y largo plazo, ya que reduce la demanda de energía de las viviendas y, por tanto, el gasto, algo crucial si atendemos a un reciente estudio elaborado por Eurostat que señala que, en 2019, el 7,5% de la población (3,52 millones de españoles) se encontraba en situación de pobreza energética. Una cifra que va a incrementarse en 2020-2021 a causa de la pandemia por Covid-19 y sus consecuencias económicas y sociales.

Según Fernando de Roda, fundador y co-CEO de Greenward Partners, Tenemos que ser conscientes de que no todas las rentas pueden acometer proyectos de rehabilitación en las condiciones actuales, por lo que es necesario flexibilizar y eliminar las barreras al acceso. Uno de los grandes escollos es la financiación para la rehabilitación. Los fondos públicos son insuficientes para cubrir las necesidades reales, la inversión anunciada representa apenas el 17% del total necesario, por eso apostamos por promover la confluencia de capital público y privado y ampliar el marco legislativo español para que posibilite instrumentos financieros innovadores y haga accesibles los proyectos de rehabilitación energética a todas las rentas.”

Entre los instrumentos contemplados por Greenward para impulsar la eficiencia energética en el parque inmobiliario español destacan los Ecobonos, como créditos fiscales transferibles que permiten monetizar el valor de la eficiencia; los Préstamos para la Activación del Capital Ecológico (PACE), un sistema de colaboración público-privada que posibilita financiación a muy largo plazo; la creación de un Banco Verde que active mecanismos de mercado orientados a catalizar capital privado conjuntamente con el público; la implantación rápida y sencilla para el ciudadano de las Comunidades Energéticas Locales, y los fondos especializados con mecanismos de garantía para dar cobertura a segmentos más vulnerables.

(*) Según el Informe sobre el estado del clima de España 2020 de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

(**) Según las estimaciones realizadas por los investigadores Cristina Linares y Julio Díaz del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III.