David Serrano: “El principal activo del sistema de I+D son las personas”

David Serrano: “El principal activo del sistema de I+D son las personas”

Entrevista al Director de IMDEA Energía tras su reciente concesión de una beca Advanced Grant del Consejo Europeo de Investigación

David Serrano es Doctor en Química Industrial por la Universidad Complutense de Madrid con Premio Extraordinario, ha realizado estancias en el Instituto Tecnológico de California (CALTECH) y en la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB), y ha sido Profesor Titular en la Universidad Complutense de Madrid y Catedrático en la Universidad Rey Juan Carlos, institución esta última en la que ha sido además Vicerrector de Investigación e Innovación Tecnológica y Director del Departamento de Tecnología Química y Ambiental. Su actividad docente se ha centrado en materias típicas de la Ingeniería Química, la Ingeniería Ambiental y de la Energía. Desde el año 2007 es Director del Instituto IMDEA Energía, centro que recientemente ha sido acreditado como Unidad de Excelencia María de Maeztu.

Ha participado en 73 proyectos y contratos de investigación financiados por entidades públicas y privadas. Ha sido coordinador del proyecto europeo CASCATBEL (FP7). Es autor de aproximadamente 230 publicaciones en revistas científicas indexadas (h = 57, Scopus). También es autor de más de 330 comunicaciones en congresos y reuniones científicas, de 5 patentes y de 4 libros. Hasta la fecha ha dirigido 24 Tesis Doctorales. Sus principales líneas de investigación son: síntesis y aplicaciones catalíticas de materiales zeolíticos, desarrollo de procesos para la valorización de residuos plásticos y producción de biocombustibles avanzados.

Es presidente del Grupo Español de Zeolitas (GEZ) y miembro de la Junta de Gobierno de la Sociedad Española de Catálisis (SECAT), así como de la Federación Europea de Asociaciones de Zeolitas (FEZA).

Nos recibe en su despacho para hablar de su reciente concesión de una beca Advanced Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC por sus siglas en inglés) y del estado del sistema de I+D regional y nacional.

Acaba de ser designado beneficiario de un Advanced Grant del ERC  por su proyecto TODENZE. Háblenos del proyecto: en qué consiste, cuál es el objetivo, etc.

El objetivo principal del proyecto TODENZE es la síntesis de materiales zeolíticos dotados de una superestructura ramificada, es decir, de naturaleza dendrítica, debido a su enorme potencial en términos de impacto científico y tecnológico. En este sentido, en el proyecto no solamente se va a investigar la síntesis de estos materiales, sino también se explorará también la utilización de estos materiales en una serie de aplicaciones de gran relevancia.

Los materiales con estructuras nano-dendríticas han despertado un gran interés en la comunidad científica durante la última década. ¿A qué se debe? ¿Qué aplicaciones tienen este tipo de materiales?

Se trata de materiales con propiedades singulares. En concreto, la presencia de una estructura dendrítica hace que posean una porosidad orientada radialmente y con un grado muy elevado de conectividad. Como consecuencia, son materiales que presentan una accesibilidad excepcional, lo que les convierte en soportes ideales para la dispersión de una gran diversidad de fases activas y componentes.

Al tratarse de un campo nuevo y emergente, la mayor parte de las aplicaciones de estos materiales están todavía en fase de desarrollo. Como ejemplo de las mismas cabe citar: catálisis, descontaminación de aguas, captura de CO2, sistemas de almacenamiento de energía, sensores, aplicaciones biomédicas, etc.

¿Podría explicarnos brevemente qué interés podrían tener las zeolitas dendríticas en las que se basa su investigación?

La mayor parte de los trabajos publicados hasta la fecha en este campo se han centrado en materiales de sílice amorfa, aunque recientemente se están realizando importantes esfuerzos para extenderlos a otros sistemas, a otro tipo de estructuras y composiciones.


Por mucho equipamiento científico de última generación que incorporemos, los resultados no serán los deseables si no somos capaces de atraer, retener y mantener motivado al personal de un sector tan competitivo

Este es el caso del proyecto TODENZE, focalizado en la síntesis de zeolitas dendríticas como punto de partida para el diseño de nuevos materiales con propiedades multifuncionales y con una amplia variedad de posibles aplicaciones. Las zeolitas son sólidos cristalinos y, por tanto, con propiedades más uniformes y con una mayor estabilidad que los sistemas basados en sílice amorfa. Por otro lado, las zeolitas poseen microporos, por lo que su síntesis con súper-estructuras dendríticas esperamos que dé lugar a una nueva generación de materiales con porosidad jerarquizada.

La beca del Consejo Europeo de Investigación conlleva una financiación de 2’4 millones de euros para desarrollar, ampliar y profundizar sus investigaciones en los próximos 5 años. ¿Cuáles van a ser los próximos pasos del proyecto?

La primera parte del proyecto tiene como objetivos desarrollar una estrategia general para la síntesis de zeolitas dendríticas, basándonos en resultados preliminares de nuestro laboratorio, y profundizar en la caracterización de las singulares propiedades de estos materiales.

La segunda parte del proyecto se dedicará a investigar el comportamiento de las zeolitas dendríticas en dos campos de gran interés pero muy diferentes:

  • Por un lado, servirán de base para la preparación de catalizadores multifuncionales con vistas a su utilización en esquemas de reacción complejos, que requieren la participación simultánea de varios tipos de centros activos, como es la producción de biocombustibles avanzados a partir de biomasa lignocelulósica.
  • Por otro, aprovechando la existencia de diferentes niveles de porosidad bien definidos, se utilizarán como nano-portadores en los que se combinen fármacos antitumorales y moléculas de ARN con propiedades terapéuticas, con la idea de conseguir un considerable efecto sinérgico en el tratamiento de diferentes tipos de tumores.

Esta última convocatoria del ERC Advanced Grant ha sido concedida a 209 investigaciones “pioneras, de alto riesgo y alto potencial” de las más de 2.600 solicitudes presentadas, lo que supone menos de un 8%. ¿Qué supone para usted recibir esta ayuda? 

Evidentemente es un gran honor haber conseguido que la propuesta que presenté fuera considerada suficientemente interesante para estar dentro de las concedidas en este prestigioso y exigente programa. Es una magnífica oportunidad para poner en marcha algunas de las ideas que tenía en mente y que no había podido desarrollar por falta de los recursos adecuados. El proyecto TODENZE es un nuevo reto que afrontaré con mucha ilusión y, espero que con éxito, a lo largo de los próximos años.

Sólo 11 de los proyectos financiados en esta última convocatoria pertenecen a proyectos españoles (y de ellos, solo tres se desarrollan en instituciones madrileñas), muy lejos de los 51 del Reino Unido o los 40 de Alemania.  ¿Cree que estas ERC Advanced Grant 2020 reflejan la calidad de la ciencia que se realiza en nuestro país, y más concretamente en la Comunidad de Madrid?

Es cierto que la tasa de éxito de investigadores españoles en esta convocatoria ha sido netamente inferior a nuestro peso ponderado en el conjunto de la Unión Europea.

No obstante, lo que resulta realmente llamativo es el elevado número de proyectos que se van a ejecutar en el Reino Unido, representando casi un 25% del total de las Advanced Grant concedidas en esta última convocatoria. Además, 19 de esos proyectos se han concedido a investigadores que no poseen la nacionalidad británica, lo que pone de manifiesto la gran capacidad de atracción de ese país para investigadores extranjeros excelentes. Creo que lo que deberíamos hacer, tanto a nivel regional como nacional, es analizar en detalle cuáles son las claves del éxito del Reino Unido. En mi opinión, a medio-largo plazo nos saldría mucho más rentable importar modelos organizativos de la I+D eficientes en lugar de tecnología, aunque lo primero requeriría probablemente acometer reformas de calado en nuestro sistema actual, además de ambición y valentía.

¿Qué le diría a esos jóvenes investigadores con un futuro incierto dentro de los laboratorios de nuestro país?

La investigación es una actividad fascinante. Te permite contribuir al avance del conocimiento, entender las leyes y mecanismos de la naturaleza, aportar tu granito de arena para resolver los problemas de la sociedad o desarrollar aplicaciones prácticas que redunden en una mejora de la calidad de vida de las personas. Pero todo ello tiene un coste enorme en cuanto al esfuerzo que se requiere para convertirse en un investigador competitivo. Con frecuencia, los resultados de esa dedicación no se ven hasta pasados muchos años, lo que puede generar una enorme frustración. No obstante, me gustaría enviar un mensaje optimista, basado en mi paso por casi todos los niveles de la carrera investigadora/universitaria, en la que me inicié como tesinando y, poco después, como becario FPI. Tanto mi experiencia como la de mi entorno me indican que, si se mantiene la ilusión y la ambición por hacer una investigación de calidad, más pronto que tarde ese esfuerzo se verá recompensado.

Para terminar, ¿qué le pediría a los responsables de la política científica, tanto en el conjunto de España como en la Comunidad de Madrid?

En este momento, la comunidad científica española se encuentra ante un aluvión de convocatorias y oportunidades de financiación con cargo a los fondos de resiliencia. Bienvenida sean estas ayudas, aunque si no se gestionan bien pueden ser el consabido “pan para hoy y hambre para mañana”. No debemos olvidar, y en particular no deben hacerlo las administraciones públicas, que el principal activo del sistema de I+D son las personas (investigadores, técnicos especializados, tecnólogos y personal de gestión). Dicho de otra forma, por mucho equipamiento científico de última generación que incorporemos al sistema, los resultados no serán los deseables si no somos capaces de formar, atraer, retener y mantener motivado al personal de un sector tan tremendamente competitivo. Aspectos tan relevantes como la definición de la carrera investigadora y la estabilización del personal investigador siguen siendo tareas pendientes que han de abordarse con urgencia si realmente pretendemos posicionarnos en un puesto destacado de la I+D+i a nivel internacional.