Cinco años desde la firma del Acuerdo de París, ¿en qué punto estamos?

El 22 de abril de 2016 tuvo lugar en Nueva York la firma del Acuerdo de París, adoptado en diciembre del año anterior durante la Conferencia sobre el Clima de París (COP21). Se trató de un gran hito al convertirse en el primer acuerdo universal y jurídicamente vinculante sobre el cambio climático. Su objetivo general se establecía en situar el calentamiento global muy por debajo de los 2ºC con respecto al nivel preindustrial e intentar limitarlo a 1.5ºC, y destacaba también por sus aspiraciones de reforzar la capacidad de los países para hacer frente a los efectos del cambio climático.

Un balance agridulce del último lustro

¿Qué balance podemos hacer de las medidas adoptadas en los cinco años que han transcurrido desde la firma del Acuerdo de París? Naciones Unidas presentó el pasado mes de febrero un diagnóstico sobre los compromisos climáticos asumidos por las partes firmantes, concluyendo que, a nivel general, los países aún están lejos de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC para finales de este siglo, tal y como marcaba el objetivo. 

No obstante, hay algunas razones para el optimismo.  La llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos y su decisión de volver al Acuerdo Climático de París se suma a la reducción de un 7% en las emisiones globales de CO2 procedentes de combustibles fósiles en 2020, como indica un artículo publicado en Nature Climate Change. Si bien esta cifra se debe principalmente a las políticas de confinamiento y otras medidas derivadas del COVID-19, también podría indicar un cambio de tendencia, al menos en los países más desarrollados. De hecho, este mismo estudio señala que 64 países de ingresos altos y medios ya están disminuyendo sus emisiones de carbono procedentes de la quema de combustibles fósiles desde 2015, mientras que otros 150 las han seguido aumentando en este período.

Eaton, compañía líder en gestión de energía, señala que nos encontramos en un momento clave en el camino hacia la transición energética que en ningún caso se puede desaprovechar. 

El acuerdo alcanzado el año pasado para la recuperación económica de Europa tras el COVID-19 supone también un avance en este sentido, no solo porque destina casi un tercio de los fondos a la lucha contra el cambio climático, sino porque especifica que todas las inversiones deben ser consistentes con el objetivo de los Acuerdos de París para reducir los gases de efecto invernadero”, comenta José Antonio Afonso, responsable del segmento Commercial Building en Eaton Iberia.

Algunos de los ejes de estas inversiones podrían ser la electrificación y la movilidad sostenible. De hecho, el informe ‘Sector Coupling in Europe: Powering Decarbonization’ publicado por BloombergNEF (BNEF) en colaboración con Eaton y Statkraft, estima que la electrificación de los sectores del transporte, los edificios y la industria en Europa podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 60% entre 2020 y 2050.