¿Cómo una comercializadora puede ser 100% solidaria?

Si hablamos del sector de la energía, como usuarios finales lo primero que se nos viene a la cabeza es la factura que cada mes nos llega (y a veces nos asusta) en relación a nuestro consumo de luz y en algunos casos también de gas. Nadie se puede librar de ese gasto mensual, porque todos necesitamos energía en nuestras casas. Por ello, lo que queremos es pagar lo menos posible por la energía que consumimos. Hasta aquí parece algo común a la inmensa mayoría de la población.

Sin embargo, no todos prestamos especial atención a quién está detrás de nuestra factura o de dónde proviene esa energía. Parece que lo que importa es que la lámpara se encienda, la lavadora funcione y la televisión nos ofrezca nuestra serie o programa favorito cuando pulsamos el mando a distancia, siempre por el menor precio posible. Y esto es un error que lo que demuestra es que la concienciación en relación a cuánto contamina la energía de nuestro hogar deber ser aún mayor, si bien es cierto que es creciente la tendencia de muchos consumidores a premiar con su fidelidad a aquellas empresas (y no sólo en el sector energético) que apuestan por el cuidado del planeta: el 39% de los españoles afirma que estará más concienciado con el medioambiente tras la pandemia, según datos de la comunidad online Toluna.

Elegir una comercializadora que ofrezca luz 100% verde, obtenida de fuentes renovables que no contaminan, es un compromiso que está en manos de todos nosotros y que puede ayudar a reducir las emisiones globales de CO2. Este movimiento social en favor de la energía limpia lleva años arrastrando a nuestro país, y al planeta en general, hacia una paulatina disminución de las fuentes de energía contaminante.

Pero, ¿y si vamos un paso más allá? ¿Y si además de apostar por que la energía que consumimos cuide del planeta hacemos que cuide también de las personas que requieren más apoyo a nuestro alrededor sin que eso incremente el precio de nuestra factura mensual? Pues aunque parezca una utopía, no lo es. No parece que sea suficiente apostar por un mundo más saludable si no lo hacemos también por una sociedad más justa, más inclusiva, para ocupar ese planeta verde y hacer de él un lugar mejor, más humano, que abrace la diversidad.

Y no, no estamos hablando de energéticas que destinan un porcentaje de sus beneficios a causas sociales como parte de una política de Responsabilidad Social, sino que estamos hablando de una auténtica revolución del sector y de la posibilidad de apostar por una compañía de energía que destina el 100% de sus beneficios a favorecer la justicia social sin que sus clientes tengan que pagar más por ello. Una comercializadora, en definitiva, de Economía Social.

¿Cómo es esto posible? Porque si lo que ha sucedido tradicionalmente es que las comercializadoras de energía repartían sus beneficios entre sus accionistas, en una empresa de Economía Social sin ánimo de lucro que no cuenta con un consejo entre quien repartir los dividendos, se destina el 100% del beneficio generado por su actividad a proporcionar oportunidades de empleo cualificado a personas con especiales dificultades de inserción laboral y al apoyo de iniciativas inclusivas que mejoren la vida de aquellas personas que, bien sea por su discapacidad o por vivir una situación de desventaja económica y social, no cuentan con las mismas oportunidades que el resto y se ven en riesgo de exclusión.

En definitiva, el mundo está cambiando y lo está haciendo para mejor. Y tú puedes tener mucho que ver en ello, aunque solo sea porque ahora, solamente con dar la luz, podrás estar dibujando sonrisas a quienes no encuentran motivos para hacerlo si no es con el apoyo y el compromiso de todos, de una sociedad solidaria y consciente de que la suma de todos nos hace mejores, nos hace más grandes, dando luz así a la justicia social. 

Ricardo Ruiz

Director de JUAN ENERGY