En el Real Decreto Ley 23/2020 se incluyó la figura del agregador independiente, a través de la cual se podrá gestionar la demanda de varios consumidores y generadores, para operar en los mercados de electricidad. Con esta nueva figura se abrirán nuevas oportunidades de negocio y supondrá un impulso para el desarrollo tecnológico, mientras se avanza en el camino hacia la transición energética. 

El pasado mes de junio el Gobierno español aprobó el Real Decreto-Ley 23/2020 con una serie de medidas en materia de energía para reactivar la economía, a raíz del impacto económico que está provocando la pandemia de la COVID19 y las restricciones que se están llevando a cabo para frenar su propagación. Las medidas están encaminadas a avanzar en la transición energética, con la finalidad de alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y de capacidad renovable a 2030 del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC)

Algunas de las medidas incluidas son el diseño de las subastas de energías renovables, la regulación de la figura del almacenamientode electricidad, la regulación de los permisos de acceso y conexión a las redes de transporte y distribución de electricidad, la introducción de la hibridación de tecnologías renovables y de las comunidades de energías renovables.

Otro concepto que se introduce en el Real Decreto-Ley es el de los agregadores independientes, cuya finalidad es gestionar la demanda de varios consumidores o generadores de electricidad para su venta o compra en los distintos mercados de electricidad. Hasta ahora el equilibrio entre oferta y demanda se ha realizado principalmente a través de la generación, la cual se adapta a la demanda de cada momento. Con los agregadores de demanda, el equilibro entre oferta y demanda también se podrá conseguir desde el lado de la demanda, ya sea porque se deje de consumir o porque se aporte energía almacenada a través de baterías o de hidrógeno. Esto aportará fiabilidad, seguridad, flexibilidad y dinamismo al sistema eléctrico, algo fundamental teniendo en cuenta el aumento previsto de la capacidad de generación con energías renovables no gestionables.

Son muchas las ventajas de la introducción de los agregadores independientes. Una de ellas es que se abren nuevas posibilidades de negocio, de las que también podrán beneficiarse pequeños y medianos consumidores que podrán participar en los mercados mediante esta vía. 

Otro aspecto positivo es el aumento de la eficiencia energética y la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero al disminuir la necesidad de recurrir a fuentes de generación de electricidad contaminantes para cubrir la demanda.

Además, se favorecerá el desarrollo tecnológico al crearse la necesidad de contar con herramientas para automatizar la gestión de la demanda, haciendo uso de técnicas de Inteligencia Artificial, Machine Learning, Big Data, Digitalización, Robótica, entre otros. Será necesario contar con previsiones de demanda, combinadas con previsiones de producción con energías renovables y autoconsumo que permitan la monitorización y optimización de la gestión de la cartera del agregador independiente.

En resumen, el agregador independiente constituye un nuevo paradigma en el sector eléctrico y abre un sinfín de oportunidades de negocio y de desarrollo tecnológico a la vez que contribuye a avanzar en el proceso de transición energética. 

Fuente: AleaSoft Energy Forecasting.