La energía fotovoltaica y la agricultura suelen conformar un matrimonio fructífero y duradero en cualquier lugar del mundo. Pero especialmente si la unión se materializa en zonas como la del distrito portugués de Portalegre, donde la irradiación solar anual roza los 2.100 kWh/m2.

La empresa instaladora Socalor ha puesto en marcha un sistema de bombeo solar en la localidad de Elvas para, con el agua de una balsa abastecida por el río Guadiana, regar los campos de olivos. Esta instalación fotovoltaica cuenta con una potencia de 26,4 kWp y una producción anual estimada de 42.454 kWh. En la construcción de este proyecto, que ocupa una superficie de 160 m2, se han visto implicados seis puestos de trabajo y se han invertido más de 20.000 €.

La distribuidora de material fotovoltaico, Krannich Solar, ha sido la encargada de suministrar los ochenta paneles solares policristalinos de la marca Suntech, el variador Invertek para bombeo solar, y la estructura Sunfer sobre suelo. «Para nosotros siempre es un reto apasionante trabajar con Socalor, una instaladora con un magnífico equipo humano y que apuestan por equipos de primera calidad para sus sistemas fotovoltaicos», ha comentado Paulo Luz, delegado comercial de Krannich Solar Portugal.

El suroeste de Portugal es de sobra conocido por sus extensos campos de olivos, que conforman un paisaje rural digno de visitar. Además, en la localidad de Elvas, muy cerca de la cual se ubica esta instalación, encontramos un tesoro único. Este municipio de casi veintiún mil habitantes alberga la mayor colección de fortificaciones-baluarte del mundo, que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2012, como también lo es todo su centro histórico. Aquí podemos visitar, entre otras maravillas, el acueducto de Amoreira de cuatro pisos, la imponente fortaleza de Nossa Senhora de Graça, o el castillo del siglo XIII.

Pero Elvas no solo es conocida por su arquitectura sino también por su ubicación estratégica, que le valió para entrar en una de las páginas más lustrosas de la historia de este país. Justo en la frontera entre España y Portugal, a tan solo diez kilómetros de Badajoz, esta población fue un punto clave en la Guerra de Restauración, cuando las tropas españolas la asediaron en 1658. Un año después, allí se libró una de las batallas decisivas por la independencia de Portugal.

Agricultura, historia y energía solar se dan la mano en un rincón del país luso, a orillas del río Guadiana, con Krannich Solar y Socalor como protagonistas de excepción. Ese punto geográfico que fue decisivo hace más de tres siglos para escribir la historia de Portugal, lo vuelve a ser ahora, en 2020, gracias a un sol envidiable que posibilita un sistema eficiente de bombeo fotovoltaico aislado como éste.