Según el uso que se les vaya a dar, los diseños se clasifican en tres grupos: la serie 100 de nivel básico, para una medición rentable en aplicaciones de procesos generales; la serie 500 de alto rendimiento, para aplicaciones industriales rigurosas; y la serie 700, para aplicaciones especializadas. Así, a los usuarios les resulta más sencillo seleccionar, adquirir y trabajar con los sensores de pH que mejor se adaptan a sus necesidades. 

Existen la opción digital y la analógica: la solución digital ofrece las mayores ventajas ya que facilita diagnósticos integrados avanzados; se trata de la forma más eficaz de garantizar que la buena calidad del agua sea constante. 

La tecnología EZLink de ABB, tipo «plug and play», une cualquiera de los nuevos sensores a la gama de transmisores digitales de ABB, incluido el AWT420, que acaba de lanzarse. EZLink agiliza la instalación y la puesta en marcha, y permite acceder fácilmente a los datos de mantenimiento, por lo que los usuarios pueden sustituir los sensores en el momento oportuno, lo que supone un ahorro de dinero sin poner en peligro el control de procesos.

Esta nueva gama, que se ha diseñado para tener una larga vida útil y maximizar el tiempo de funcionamiento de los procesos, incluye innovaciones como el diagnóstico de impedancia permanente para detectar fallos en los electrodos sin necesidad de una solución a tierra. Otra característica es el sistema inteligente Reference Electrode Monitoring (REM), que ofrece una función de alerta temprana de daño en los electrodos.

La compensación de temperatura óptima queda garantizada al colocar el electrodo de pH, el electrodo de referencia y un sensor integrado de temperatura en la punta del electrodo. Así se ofrece una respuesta más rápida a la temperatura y una mayor precisión en las aplicaciones de control durante procesos y la calibración.

A fin de garantizar la precisión y la fiabilidad incluso en los procesos más duros, los nuevos sensores presentan un abanico de vidrios a medida concebidos específicamente para cubrir requisitos tales como niveles elevados de pH, altas o bajas temperaturas, o la necesidad de contar con una buena resistencia a los ácidos. El vidrio de uso general se ofrece para una gama de medios acuosos.