La emergencia climática es una evidencia desde hace tiempo. Cataluña declaró la emergencia el pasado mes de mayo, y al estado de alerta se sumó ayer el ente más importante del que formamos parte: la Unión Europea. Esta decisión posiciona nada menos que a 28 países, entre ellos, España. 

Cataluña se encuentra en una situación de doble emergencia climática anunciada, la suya propia y ahora, la europea. Esta misma semana, a pocos días de la Cumbre por el Clima de la ONU en Madrid, se ha anunciado que el año 2018 marcó un récord en concentración de gases de efecto invernadero a la atmósfera. 

Meses atrás, cuando se produjo el nombramiento de la nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen, manifestó sus intenciones de aplicar un ‘European Green Deal’. La postura de nuestros gobiernos ha quedado clara, existe una crisis climática, pero hay que ir más allá, hay que tener la mirada fija en el Acuerdo de París. 

Ahora se necesitan medidas urgentes y concretas, una alianza transversal de todos los agentes y sectores donde el ciudadano tome un papel protagonista. Son necesarias acciones, una ley de transición energética y otra de cambio climático, porque una no tiene sentido sin la otra. Tanto el tejido empresarial como el científico tienen todas las herramientas para hacer el paso de un modelo a otro, pero se necesitan políticas reales para hacer posible la transición energética. 

Nadie duda de que estamos viviendo una crisis en todos los aspectos y aquí la transición energética juega un papel clave. Para conseguir un nuevo modelo energético sostenible hay que tener en cuenta la movilidad, que debe ser sostenible, la edificación que debe ser eficiente para no tener pérdidas de energía y como consecuente acentuar la contaminación. El mismo ejemplo se aplicará a la industria, que también debe ser energéticamente eficiente y debe autoabastecerse de fuentes renovables. 

El Clúster de la Energía Eficiente de Cataluña es profundamente consciente de la grave situación que se está viviendo, y en línea con la situación de emergencia climática seguirá trabajando para que la fuente principal de combustible sea de origen renovable, y las industrias y las edificaciones sean energéticamente eficientes.