Un estudio transcultural y financiado con fondos europeos explora cómo las personas interactúan con las tecnologías de los edificios para controlar el ambiente interior

Los medios de comunicación de hoy en día suelen hacer hincapié en la importancia de distintas cuestiones que afectan a los ciudadanos y al planeta en que vivimos, que abarcan desde la adopción de prácticas de eficiencia energética hasta tener un estilo de vida saludable. Algunos aspectos son fáciles de abordar, mientras que otros exigen un empujón en la dirección correcta. Sin embargo, a fin de que las personas se sientan motivadas para cambiar sus comportamientos en el hogar y en el lugar de trabajo, primero tienen que ser conscientes de sus hábitos actuales y de la forma en que estos afectan a sus vidas. 

Para ayudar a entender el consumo energético de las personas, un estudio realizado en el marco del proyecto MOBISTYLE, financiado con fondos europeos, examinó los comportamientos relacionados con la utilización de los edificios. El estudio transcultural se centró en el comportamiento del personal administrativo, el profesorado y los estudiantes de tres universidades italianas, así como el de los empleados de dos facultades de la Universidad de Liubliana (Eslovenia). Se publicó un documento sobre los hallazgos del estudio en el sitio web «EDP Sciences».

Combinación de la física de la construcción y las ciencias sociales en un solo estudio

El objetivo del estudio era proporcionar información sobre el comportamiento humano en relación con cuatro objetivos de investigación principales. En primer lugar, los factores culturales, contextuales y sociodemográficos relativos a la interacción con controles ambientales compartidos (por ejemplo, los termostatos ajustables). En segundo lugar, las normas sociales percibidas, las actitudes y la intención de compartir los controles. En tercer lugar, la facilidad de uso para las personas y sus conocimientos sobre cómo manejar los controles. Por último, la comodidad percibida, la satisfacción y la productividad de las personas en los espacios de trabajo estudiados.

El innovador estudio combina métodos de estudio interdisciplinarios y conocimientos transculturales sobre las interacciones entre las personas y los edificios en materia de consumo energético y comodidad. Según los autores del estudio: «Al adoptar este marco sociotécnico en un contexto transnacional, los análisis de las más de mil respuestas recopiladas […] ilustran por qué y cómo los datos de las ciencias sociales, junto con las teorías de la física de la construcción, pueden aportar conocimientos innovadores a la comprensión de las interacciones de los trabajadores de oficinas con las tecnologías de los edificios para controlar el ambiente interior».

Además de estudios como este, MOBISTYLE también ha querido motivar el cambio de comportamiento a través del uso de servicios basados en TIC. El objetivo de estos servicios es aumentar la concienciación ofreciendo a los consumidores información personalizada sobre su consumo energético, ambiente interior y salud. En última instancia, esta información pretende dar a los consumidores la confianza necesaria para tomar las decisiones correctas que les permitan ahorrar energía. Una aplicación para teléfonos móviles, llamada MOBISTYLE Game, utiliza avisos y consejos para cambiar el comportamiento del usuario basándose en sensores instalados en su hogar. La aplicación identifica los distintos comportamientos domésticos gracias a los datos recopilados por los sensores. Según los datos analizados, da incentivos a los usuarios para animarles a adoptar y mantener comportamientos saludables y energéticamente eficientes.