Un grupo de diez expertos fabricantes, líderes mundiales en su segmento, con dilatada experiencia en prescripción en arquitectura, se han reunido esta mañana en el edificio Traininghaus, ubicado en Ansoáin, para participar en un encuentro organizado por la empresa navarra Onhaus, especializada en materiales de construcción passivhaus y edificios de consumo casi nulo (ECCN); e impulsada por Antonio Domínguez, promotor del Consorcio Passivhaus y delegado en España de Emmegi Ibérica, industria puntera en el diseño, producción y comercialización de sistemas para el mecanizado de perfiles en aluminio, aleación ligera, PVC y acero.

El objetivo de la reunión, que ha llevado por título Análisis de la prescripción en el mundo de la arquitectura en el s.XXI, ha sido analizar el problema al que se enfrenta el sector de la construcción en España desde hace décadas, la evolución de la nueva construcción y cómo afectan los avances al sistema de prescripción actual de los materiales de construcción, en comparación a otros países de la Unión Europea, donde están perfectamente alineados los agentes profesionales y sociales para dar respuesta a las necesidades de una sociedad que exige cambios. 

Antonio Domínguez ha señalado que el problema no es solo una herencia de la grave crisis económica pasada. “Es también una consecuencia de la falta de rigor que se aplica en los procesos que afectan en el confort, salud, garantías, ahorro energético y sostenibilidad. En definitiva, lo que pretendemos es velar por el cumplimiento de la normativa y tutelar los derechos y deseos del consumidor final a la hora de elegir su proyecto de vida. Darle las herramientas necesarias para que pueda conocer qué producto va a comprar y si es realmente lo que quiere”.

Los ponentes

Junto con Antonio Domínguez han participado Koldo Monreal, CEO Onhaus; Germán Velázquez, de VArquitectos; Josep Castellá, director comercial técnico Ibérica Zendher; Arkaitz Aguirre, delegado en España de Griesser; Carles Moliner, director general España y Latam Reynaers; Luis Sandiumenja, responsable de ventas división digital Emmegi-Voiláp; Juan Molina, director de prescripción de Somfy; Manuel Medina, director general Iberica Iso Chemi; Miguel Rodríguez, responsable de prescripción de Rockwool; Mikel Solchaga, jefe de ventas retail & DIY de Rockwool; y Alberto Bayona, de Nasuvinsa. 

Entre todos los ponentes, se han debatido y contemplado diferentes soluciones para evitar las faltas graves de rigor y calidad al consumidor final.   “Se evidencia una dicotomía entre los agentes del proceso. Por un lado, el impulso de promotores privados o públicos que inician el proceso constructivo de la mano del arquitecto para el desarrollo, con una visión a largo plazo, de un proyecto con un destino y características técnicas, alineadas en diseño y calidad”, ha explicado Domínguez. Por otra parte, ha completado, hay empresas de construcción con objetivos económicos a corto plazo, donde los elementos y los productos que dan sentido a la construcción ECCN pasan a un segundo plano, siendo el precio el principal criterio para la toma de decisiones. 

 “El resultado va en detrimento de todos, pero sobre todo del usuario final”, ha recalcado Domínguez. En este escenario, el comprador, sin tener conocimiento de ello, adquiere una vivienda para casi toda la vida y queda desamparado ante posibles daños, sin una buena calidad de los materiales, no solo relacionada en la parte estética y de durabilidad de sus elementos como ventanas, control solar, ventilación, aislamiento y hermeticidad. “El cambio de materiales y productos prescritos por arquitectos puede que no cubran un problema de futuro como son el ahorro energético, el confort y la salud”.

Soluciones a corto y largo plazo

Por ello, entre otros temas, se ha debatido sobre cómo alinear la visión del promotor con la propuesta de valor del fabricante y los intereses de empresas constructoras y garantizar a largo plazo la calidad de vida del usuario.  La solución no es fácil. Mostrar antes de la venta un piso piloto con todas las prestaciones es una buena iniciativa. Pero el usuario también debería conocer las trayectorias de las promotoras. “Es muy importante que el comprador disponga de estos datos y saber cómo ha respetado las calidades en proyectos anteriores”, ha opinado Arkaitz Aguirre, delegado en España de Griesser.

Un ranquin de promotoras a nivel nacional podría ser otra solución.La tecnología se puede utilizar de muchas maneras. Contrastar la fiabilidad en redes sociales y valorar a las empresas”, ha añadido Aguirre. Algunas empresas ya empiezan a ofrecer servicios de realidad aumentada y virtual, ha anunciado. “El espectro es amplísimo y permite constatar diferentes técnicas constructivas que puedan asegurar que la experiencia del usuario a largo plazo sea satisfactoria”.

Los expertos coinciden en la necesidad de dotar al usuario de herramientas para que conozca el producto y sus prestaciones antes de hacer la compra. “Porque cuando compras una casa, solo puedes hacer comparativa con una experiencia propia anterior, con lo que conoces. A través de la tecnología, se pueden aportar experiencias de otras personas para contrastar si lo que dicen otros usuarios y expertos es verdad. En construcción hay mucha opacidad”, ha sentenciado Aguirre en el encuentro que ha dado un paso más para afrontar el reto al que se enfrenta el sector en cuanto a las prescripciones. “El fin es encontrar el camino para que el usuario final sea el mayor protagonista de esta historia. Una historia de vida para todos”, ha zanjado Antonio Domínguez.