Josu Ugarte, Presidente de la zona ibérica de Schneider Electric, ha iniciado el ciclo de sesiones plenarias con la ponencia “Los retos de la digitalización en la industria y la gestión de infraestructuras” en el marco del MATcongress, que se celebra los días 16 y 17 de mayo en Portaventura World (Tarragona).

El MATcongress, que se consolida este año en su 8ª edición, es un evento de referencia en el sector de la gestión de la industria y las infraestructuras, en el que se abordan todos aquellos aspectos clave que tienen que ver con la revolución 4.0, la transformación digital y las tecnologías más vanguardistas en el campo de la realidad virtual, la automatización, la inteligencia artificial y el internet de las cosas. Patrocinado, entre otras empresas, por Schneider Electric, el congreso se estructura en torno a tres áreas de conferencias, que combinarán presentación de soluciones con casos de éxito implementados en clientes reales.

Durante su ponencia, Josu Ugarte ha señalado que actualmente estamos asistiendo a una democratización de la tecnología. Cualquier persona, desde cualquier lugar, puede tener acceso a las tecnologías, que han convergido y que ahora ya se retroalimentan las unas con las otras, redundando en un gran impacto en los negocios. No se trata del futuro sino de una realidad presente, por lo que la transformación digital – es decir, el proceso de convertir todo el entorno empresarial en datos susceptibles de ser analizados y explotados – es un imperativo actual para la supervivencia futura de las empresas.

“A corto plazo, todo el mundo es consciente del impacto exponencial que tendrá la transformación digital de las operaciones. Pero, en menos de tres años, el impacto se dará no solo en la eficiencia de las operaciones, sino en nuestra estrategia y, por tanto, en la aparición de nuevos modelos de negocio, por ejemplo, pasando del CAPEX al OPEX o al concepto “pay x use/pay x unit. La tecnología cambiará la manera en la que monetizamos nuestra propuesta de valor, dará lugar a la toma de decisiones en base a la IA, modificará las estrategias productivas y ello tendrá, a su vez, un retorno en términos de sostenibilidad y trazabilidad”, aseguró Ugarte.

A nivel operativo, tal transformación traerá con ella múltiples beneficios en la industria, como la reducción de los costes de mantenimiento, la mejora de la calidad, la eficiencia en el consumo de la energía o una mayor productividad de los operarios. Sin embargo, este cambio de paradigma también conlleva nuevos retos. Ugarte aprovechó la ocasión para advertir de la necesidad de emplear arquitecturas abiertas, huir de las soluciones puntuales y de llevar a cabo pruebas de concepto, las cuales tienen la ventaja de ser graduales, no invasivas, no inflacionarias y customizadas.

“La industria manufacturera será el sector donde veremos un mayor impacto del IOT”, ha asegurado Ugarte. “Gracias a ello veremos una reducción del 48% en los tiempos de parada de las plantas, una disminución del 49% en los fallos, una tasa de mejora de la eficiencia general de los equipos del 16%… Además, el ciclo de introducción de nuevos productos se reducirá de 15 a 11 meses y el coste anual de la energía se verá reducido de 8,4 a 6,9 millones de dólares”.

“El IOT afectará enormemente también al sector de la Energía y de las Infraestructuras. La próxima ola de Internet conectará a 5.000 millones de personas con 30.000 e incluso 50.000 millones de cosas y máquinas. Para 2030, el sector IT podría ser el mayor demandante de energía, sin olvidar que el vehículo eléctrico podría reemplazar el 50% de los coches convencionales, con la consiguiente demanda de energía”, según Ugarte.

Para el Presidente de la zona ibérica de Schneider Electric, el futuro es eléctrico y, el presente, digital, lo que se basa en tres tecnologías fundamentales: la Inteligencia Artificial, la realidad aumentada y el Internet de las Cosas. Y esa digitalización revolucionará también la manera de gestionar la energía: “energía y digitalización son dos caras de una misma moneda, dos evoluciones entrelazadas, que evolucionarán ambas hacia la descentralización”.

En este contexto, la figura del CEO será la que liderará la transformación digital, encargándose de buscar nuevas oportunidades de negocio, revisando los modelos anteriores y liderando iniciativas en ecosistemas. Además, será el responsable de aprender a vincular el nuevo talento, que será otro factor clave del éxito.

Para Ugarte, el impacto de la transformación digital en España es una revolución apasionante: “Ningún país está adoptando suficientemente rápido estas nuevas tecnologías digitales, así que estamos todos en la misma casilla de partida. Si conseguimos sacar ventajas de estas oportunidades, en España podremos ser los primeros a nivel mundial”.