Ya se han eliminado todas las barreras para tener nuestra central eléctrica en casa y la tecnología fotovoltaica es, no sólo madura, sino la tecnología que más se instala en el planeta desde hace tres años. Ya se dan todas las condiciones para instalar en su vivienda un sistema de autoconsumo fotovoltaico.

Una industria madura y una legislación razonable y favorable.
Los precios de los paneles solares ya han llegado a un nivel que nos permite generar en casa a un coste inferior al comprar las eléctricas para vendernos la electricidad, por increíble que parezca. Puede afirmarse que los precios actuales de los módulos fotovoltaicos ya no van a bajar de forma significativa. De hecho, dado el crecimiento de la demanda mundial, están comenzando a subir algo, especialmente los productos de calidad. Como en todos los sectores industriales, se fabrican diferentes calidades, desde muy alta, que llevan asociadas garantías fiables, a productos de muy baja calidad y, como consecuencia, de alto riesgo.

Una instalación sencilla y eficiente.
La instalación fotovoltaica en una vivienda unifamiliar es sencilla y rápida ya que tan sólo hay que fijar los paneles en el tejado y conectar el cableado. La inversión necesaria para tener una autonomía del 30% es de unos 3.000€ y puede llegar a 10.000€, con baterías y autonomía media anual del 80%. Normalmente, la podrá tener instalada en un par de días.

En España, de media, con tan sólo 10 paneles se pueden producir más 5.000 kWh anuales, que es lo que gasta un hogar medio en una vivienda unifamiliar. Eso significa que esa familia podría reducir hasta un 80% sus necesidades de abastecimiento de la red incorporando una batería al sistema.

7 consejos para ayudarle en su decisión

Analice bien las características de fabricación de los módulos. Compárelas.
Analice las garantías que le da el instalador en cuanto al rendimiento que le va a proporcionar su sistema. Analice las garantías del fabricante de los paneles, inversor, batería y demás componentes, que deben estar escritas en español, y vea a quién tendría que reclamar si el instalador no resolviera el problema, en caso de existir. Por ejemplo, Solarwatt, que fabrica sus paneles en Dresde, Alemania, le ofrece:

Garantía de producto: 30 años
Garantía de potencia: se garantiza como mínimo el 87% de la potencia inicial al cabo de 30 años. La vida estimada de estos módulos supera los 50 años.

Confirme que el instalador le detalle características de los componentes del sistema y lo que va a producir a lo largo de los años, por escrito.
Averigüe si quien se lo garantiza es una firma radicada en España, la UE o el resto del mundo. Si tiene que reclamar una garantía fuera de la UE, le resultará muy complicado,
Pregunte si, aparte de la garantía, el fabricante le proporciona algún seguro adicional SOLARWATT incluye un seguro a todo riesgo en los primeros cinco años. Lo cubre todo.
Compruebe que en las estimaciones de rentabilidad los datos de irradiación de su localidad son los correctos. Tenga en cuenta que, en las previsiones de producción eléctrica de su sistema, la potencia de los módulos es un factor esencial, pero el otro, es la insolación en su vivienda, la orientación y las pérdidas normales del sistema. Eso sí, los productos mejores tienen menos pérdidas.
Analice, después de revisar todo muy bien, lo que esta inversión va a suponer en términos de rentabilidad para usted, y se dará cuenta que ayudar a tener un modelo energético sostenible tiene premio. La rentabilidad neta de una instalación en España, puede oscilar entre el 6% y el 12% anual, sin considerar posibles ayudas o incentivos municipales. ¿Dónde puede rentar más y mejor su dinero?
El autoconsumo fotovoltaico representa una gran oportunidad para que España vaya reduciendo su dependencia energética, creando empleo, y premiando a los ciudadanos que se decidan a invertir en esta solución.