La próxima semana empieza una nueva edición del Mobile World Congress, la gran cita mundial del sector de la tecnología móvil. Este año, la tecnología 5G será una de las principales protagonistas. Eduard Martín es director del Programa 5G de la Mobile World Capital y uno de los principales expertos de España en esta tecnología. Hablamos con él sobre el inminente despliegue del 5G y sobre el impacto que puede tener en sectores económicos clave de la sociedad. Martín es profesor colaborador del trabajo final del máster universitario de Desarrollo de Aplicaciones para Dispositivos Móviles de la UOC y del trabajo final del posgrado de Smart Cities: Ciudad y Tecnología, así como tutor de este posgrado. Es ingeniero de Informática e ingeniero técnico de Informática de Sistemas por la UOC, y decano del Colegio Oficial de Ingeniería Informática de Cataluña.

¿Qué es la tecnología 5G?

El 5G es la próxima generación de tecnología móvil y la evolución de un largo proceso de avances. La secuencia arrancó con el 1G, que introdujo la capacidad de la voz móvil; luego llegó el 2G, que nos permitió enviar SMS; el 3G, que incorporó internet al móvil, y finalmente el 4G que tenemos actualmente, con el que podemos ver contenidos y vídeos en nuestros dispositivos. Con el 5G podremos hacer más cosas y con mayor rapidez, pero no solo habrá cambios para el usuario final, sino que también cambiará mucho la infraestructura sobre la que se desarrollará. El despliegue de las antenas y los emisores será diferente, y esto abrirá vía a nuevas posibilidades.

¿Es el final de las antenas gigantes?

Con el 5G tendremos más antenas, más pequeñas y más cercanas, en una red inteligente. El sistema se repartirá mejor y acercará los dispositivos al usuario final para que tengan que hacer menos esfuerzos para buscar su antena base. Este detalle técnico es sumamente importante, porque llegará a muchos más lugares, habrá más cobertura y se multiplicará mucho la velocidad de transferencia de datos, lo que generará un gran número de servicios nuevos.

¿De qué fechas hablamos? ¿Habrá convivencia inicial con el 4G?

Efectivamente, convivirán en un primer momento. En cuanto a los plazos, en 2019 los operadores y gestores de infraestructuras realizarán pruebas; ahora se están consolidando los estándares gracias al trabajo de toda la comunidad científica. En 2020 habrá un primer despliegue orientado a aspectos industriales, urbanos, a la internet de las cosas y a la automoción. También a la industria tradicional, en la que veremos la transición a las industrias 4.0. El 5G puede contribuir en gran medida a la digitalización industrial, porque complementará al cable. Finalmente, la previsión es que el 5G llegue a la gente en forma de servicio en 2021. Este despliegue estará muy vinculado a los casos de uso de la población.

¿Cómo puede cambiar nuestras vidas y nuestra relación con la tecnología?

Tendrá una velocidad increíble, probablemente será cinco veces más rápido que el 4G actual. En el 5G se habla tradicionalmente de ocho áreas de aplicación, y mencionaré las cuatro más importantes. En el sector sanitario, el 5G puede revolucionar, entre otros, el ámbito de las intervenciones quirúrgicas con operaciones a distancia gracias a que prácticamente desaparece el problema del retraso (delay). También cambiarán la movilidad y los vehículos, que, al estar conectados y con la tecnología 5G, serán más seguros y eficaces. Por otra parte, vamos a ganar mucho en cuanto a la digitalización de la industria, que tendrá procesos más ágiles. En general, tendremos ciudades más inteligentes y más eficientes. En 2025 podríamos tener unos 20.000 millones de objetos conectados a la red. Por no hablar de todo lo que tiene que ver con el entretenimiento: se abrirán muchas posibilidades en realidad inmersiva.

Hay quien advierte de los efectos negativos sobre la salud del despliegue de tantas antenas…

La incidencia de la radiofrecuencia sobre la salud es un debate continuo. Ahora mismo no hay ninguna publicación científica avalada por la Organización Mundial de la Salud que señale claramente este peligro, pero se siguen realizando estudios muy serios para certificar todas las garantías para la salud en el desarrollo. Somos los primeros interesados en disponer de toda la información.

¿Quién se encarga de financiar todo el desarrollo y la transición? ¿Los ciudadanos tendremos que pagar algún coste relacionado con esta operación?

Dependerá del modelo económico de cada país. En España el esquema está diseñado en tres bandas, y el Gobierno ya licitó una de ellas. El despliegue llegará a través de las operadoras. Respecto a quien paga, todos acabamos pagando algo; al fin y al cabo, vivimos en una sociedad de libre mercado.

¿Qué impacto tiene en los fabricantes la llegada de una nueva generación tecnológica? ¿Pueden perder su liderazgo si no se adaptan a los cambios?

Los fabricantes hace tiempo que trabajan en este cambio. Y, en particular, esta transición es más compleja que la que supuso el salto del 3G al 4G, porque el 5G hará aparecer nuevos dispositivos aparte del móvil; algunos de ellos los veremos en el próximo Mobile World Congress. Pienso en los móviles flexibles, las pulseras y, en general, todo lo que está asociado a los elementos de vestir (wearables). Los fabricantes tendrán que adaptarse a una nueva época de multiconexión de muchos dispositivos. Y eso no significa que las nuevas generaciones de dispositivos tengan que ser más caras; pienso que encontraremos lo mismo que ofrece ahora el mercado: un abanico de opciones.

¿Qué países están al frente de la investigación y el desarrollo del 5G? ¿Se está trasladando la guerra comercial entre China y Estados Unidos a este terreno?

A mí no me gusta utilizar la palabra guerra, pero efectivamente diré que Estados Unidos y China están inmersos en una carrera apasionante y dura relacionada con el 5G y son los líderes mundiales de esta tecnología. En Estados Unidos, ATT, Verizon y Cisco trabajan mucho, y en China está Huawei, pero no podemos olvidarnos de Europa, donde hay empresas como Nokia y Ericsson.

Además de acoger el gran evento de la industria móvil, ¿qué papel tienen Barcelona y España en el desarrollo de esta industria?

Desde la Mobile World Capital trabajamos intensamente todo el año para atraer la industria a Barcelona y buscamos las necesidades, lo que llamamos casos de uso. Lanzamos productos desde Barcelona para tener acceso a la experiencia de primera mano. Desde la Mobile World Capital también trabajamos en el ámbito estatal en el Plan Nacional 5G, que nos permite intercambiar experiencias y ver todo lo que se hace en el Estado para ayudar a situarnos mejor a escala internacional.

¿Qué novedades encontraremos en el Mobile 2019?

Uno de los lemas de este año es la conectividad inteligente y, sin duda, se hablará mucho del 5G y de sus aplicaciones, con nuevos servicios de valor añadido para los ciudadanos. También veremos algún dispositivo interesante.

En el ámbito laboral, ¿consideras que los estudios dan salida a todos los perfiles profesionales que genera la industria móvil?

La universidad se esfuerza muchísimo por adaptarse a las necesidades del mercado, pero todo va a una velocidad increíble y muchas veces hay un desfase entre el tiempo de preparación de los materiales y cómo avanzan los conocimientos. Sí que me preocupa la falta de ingenieros e ingenieras, porque necesitamos a mucha gente y muy preparada. La universidad debe ser lo más ágil posible, tiene que ofrecer buenos contenidos, sólidos y con recorrido. Ahora ya tiene un nivel alto, pero tiene que ser cada vez más ágil y adaptar aún más los contenidos, buscando la especialización. También se han de incentivar las vocaciones de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).