Ante la intervención hoy del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la Cumbre del Clima de Katowice (Polonia), Greenpeace le anima a que actúe en consonancia con sus declaraciones sobre la importancia del problema del cambio climático. La organización celebra el reconocimiento del presidente de que se trata de un desafío real y urgente, frente al que hay que actuar conjuntamente, y de que, sin embargo, no estamos cumpliendo con las metas marcadas, por lo que le pide que acelere el proceso de transición energética.

Sánchez ha asegurado que será pionero en “la transición ecológica justa” para lo que Greenpeace le recuerda que un plan sobre transición justa debe concretar las fechas para el cierre de las energías sucias y peligrosas. Además, pide que se dé una señal clara para incentivar las inversiones en energías renovables y para la protección ambiental, además de aumentar los planes de formación para todas las personas en las regiones afectadas por la transición.

“La transición debe ser rápida y justa. No se trata solo de puestos de trabajo, sino también del bienestar futuro de las comunidades, parte del cual forman parte, por supuesto, los puestos de trabajo decentes, pero también la seguridad social y un medio ambiente limpio. Los mejores trabajos están en un planeta vivo”, ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace.

Por otra lado, la organización ecologista considera positivo que el presidente haya confirmado el apoyo a la declaración de Silesia, sobre la transición justa, y al llamamiento de la presidencia europea de Austria para reclamar un aumento de la ambición climática en Europa.

El presidente del Gobierno ha afirmado que trabajan en una ley de cambio climático y transición energética, que próximamente se presentará en el Congreso, en la que apuestan por la energías renovables y la movilidad eléctrica, incluyendo el objetivo de reducción de emisiones del 37 % para 2030 y al menos del 90% para 2050.

Greenpeace considera urgente que haya una ley de cambio climático y transición energética que incluya el objetivo de acercar todo lo posible el sistema eléctrico al de 100% renovable en 2030 y reducir hasta cero las emisiones netas en 2040.

Para la organización, tanto la ley como el Plan Nacional de Energía y Clima debe establecer un calendario para el abandono de todas las energías sucias y su sustitución por energías renovables, con participación de la ciudadanía, de forma que las centrales nucleares se cierren a medida que vayan finalizando sus actuales licencias de explotación y se establezca el año 2025 como fecha límite para el cierre de las centrales térmicas de carbón.

Greenpeace cuenta con una delegación siguiendo las negociaciones de esta importante cita climática. La organización pide a los gobiernos que deben alinearse para no superar el aumento de 1,5 ºC de temperatura global (tal y como reclaman los expertos y así acordaron en París) y actuar de manera urgente y sin excusas.