El informe especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) que se acaba de publicar describe un cuadro sombrío en caso de que el calentamiento global haga aumentar la temperatura en más de 1,5 grados centígrados respecto a la época preindustrial. Pero ya en junio el gobierno alemán informó de que no se cumplirán los objetivos nacionales para la protección del clima. En vez de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 40 por ciento hasta el 2020, tal y como estaba planeado, solo se logrará evitar un 32 por ciento de las emisiones. Este tipo de reajustes políticos y los alarmantes informes sobre la protección del clima han movido a los organizadores de Power2Drive y a otros patrocinadores a redactar un manifiesto. El objetivo: impulsar una mayor interrelación entre la electromovilidad y las energías renovables y conseguir un futuro sostenible. El sector está preparado, pero falta que la política actúe de una forma coherente. En The smarter E Europe, la plataforma de la economía energética más grande de Europe, que se celebrará en el recinto ferial de Múnich (Messe München) entre el 15 y el 17 de mayo de 2019, se mostrará el potencial que alberga esta combinación de movilidad y electricidad limpia y en qué medida hay que seguir insistiendo en el acoplamiento intersectorial.

Los tiempos en los que Alemania era pionera internacional en la protección del clima por la Ley de Energías Renovables (EEG) han quedado atrás. El incumplimiento de los objetivos climáticos y la obstaculización de las reformas han hecho descender a Alemania hasta el octavo puesto de la clasificación climática de los países de la UE. Así, ya en verano la ministra federal de Medio Ambiente, Svenja Schulze, expresó claramente la necesidad de reducir para el año 2030 las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos en un 45 por ciento. No obstante, debido a las posibles repercusiones para la industria automotriz, el gobierno alemán no estuvo de acuerdo con este objetivo, razón por la cual Schulze siguió la propuesta de la Comisión Europea de reducir las emisiones de CO2 del tráfico rodado en solo un 30 por ciento. Estos cambios de postura perjudican sobre todo al medio ambiente, pero también frenan los avances en la industria y la economía. Y es que ya existen las soluciones tecnológicas necesarias para enfrentarnos de una forma eficaz y económica al cambio climático, sobre todo en el sector del transporte.

No obstante, para su eficaz aplicación la industria necesita unas condiciones políticas marco fiables. Por eso, los organizadores de Power2Drive han creado una sólida alianza que defiende la idea de una transformación eficaz del transporte en el contexto de las energías renovables y un futuro sostenible. Entre los primeros firmantes del manifiesto están la Asociación Alemana de Electromovilidad (BEM), la Asociación Alemana para la Nueva Economía Energética (bne), la Asociación Alemana de Movilidad Solar (BSM), la Asociación Alemana de la Industria Solar (BSW-Solar), la Asociación Alemana de la Energía Eólica (BWE), la Sociedad Alemana de Energía Solar (DGS) y la International Battery & Energy Storage Alliance (IBESA).

Invertir en el futuro

En un manifiesto conjunto, no solo exigen una señal clara por parte de los responsables políticos, sino también un comportamiento progresista y consecuente de la economía y los ciudadanos. Solo exigiendo y fomentando esta nueva actitud será posible impulsar la transición energética en todos los sectores y cumplir los objetivos climáticos. Por eso, la alianza ha formulado siete recomendaciones para poner de manifiesto por qué fomentar una conexión más estrecha entre la electromovilidad y las energías renovables no solo es lógico, sino absolutamente necesario. Pide que se aprovechen los errores del pasado como estímulo para actuar con decisión en el presente. Para poder afrontar el avance del cambio climático es necesario invertir en las energías renovables. Solo si la política define unas condiciones marco claras se podrá crear la base para una transición energética eficaz. Además, para poder conseguir un efecto positivo sobre el clima, la transformación del sector del transporte debe centrarse claramente en las energías renovables. Esto a su vez significa que la mayor demanda de electricidad que supondrán los coches eléctricos no debe cubrirse con fuentes de energía tradicionales, como carbón, gas natural, petróleo o energía nuclear.

Actitud progresista y consecuente en Europa

El acoplamiento intersectorial, es decir, la integración inteligente de los sectores de la electricidad, la calefacción y la movilidad, solo podrá funcionar si la electromovilidad se integra en un sistema flexible de energías renovables. Para ello, primero deben crearse las condiciones económicas y jurídicas marco sin que con ello surjan barreras jurídicas, regulatorias, burocráticas o financieras para el avance de las energías renovables. También hay que ser consecuentes para conseguir controlar los procesos de carga de forma que sean útiles para el sistema e integrar las infraestructuras de carga en mercados de flexibilidad para poder aprovechar plenamente el potencial de almacenamiento del sector de la movilidad.

Además, en el futuro el suministro de energía deberá estar descentralizado y tener una estructura intersectorial. Para aumentar la seguridad del suministro y la estabilidad de la red es imprescindible invertir en el desarrollo de una red inteligente descentralizada. Los esfuerzos para llevar a cabo la transición energética no deben detenerse en las fronteras entre países, sino que la política y la industria deben actuar y colaborar a nivel europeo para garantizar una electromovilidad flexible en todo el territorio. Hay que fomentar y exigir de una forma consecuente la neutralidad climática en todos los ámbitos mediante paquetes atractivos de energías renovables y electromovilidad.

Además, la política, la industria y los ciudadanos deben remar en la misma dirección para que Alemania pueda cumplir los objetivos de la transición energética y se convierta en mercado de referencia para la electromovilidad. La transformación del transporte solo tendrá éxito si los actores políticos colaboran en todos los niveles y por encima de las fronteras europeas. Por último, la alianza exige que no solo hay que reorientar la forma de pensar en los sectores del transporte y de la energía, sino que también es necesario un cambio en el ámbito de la movilidad. Para conseguir la ansiada neutralidad climática del transporte debe reducirse el consumo final de energía sin que ello suponga limitar la movilidad. Para ello se necesitan ideas inteligentes para el transporte público de cercanías, sistemas de uso compartido y una política urbanística adecuada.

Power2Drive Europe y los eventos paralelos tendrán lugar del 15 al 17 de mayo de 2019 en la Messe München englobados en The smarter E Europe.

Encontrará más información sobre Power2Drive Europe 2019 en Internet en www.PowerToDrive.de.