La Alianza Solar ha sido ratificada por un número suficiente de países para que sea operativa y formalmente se convertirá en una entidad jurídica el 6 de diciembre de este año.
Promover el crecimiento de la tecnología fotovoltaica en todos los países en desarrollo, situados entre el Trópico de Cáncer y Capricornio. Este es el ambicioso objetivo fijado por la Alianza Solar Internacional (ISA) creada en 2015 por la India. Tras dos años de promoción y acuerdos, el nuevo organismo intergubernamental está listo para arrancar definitivamente: la ASI ha sido ratificada por un número suficiente de países para que sea operativa y formalmente se convertirá en una entidad jurídica el 6 de diciembre de este año. Como explica Anand Kumar, secretario del Ministerio indio de Energías Renovables, la alianza “pretende instalar 1000 GW de electricidad solar en sus estados miembros para el año 2030“. Este será uno de los mayores esfuerzos mundiales para pasar de los combustibles fósiles a fuentes de energía más limpias.
En el corazón de la Alianza Solar Internacional se encuentra, más allá del objetivo de los 1000 GW, el deseo de promover y hacer accesible la tecnología fotovoltaica en todos los países en vías de desarrollo de la zona tropical, donde las condiciones de irradiación son más favorables.
El aspecto menos claro del proyecto es cómo obtener los recursos económicos necesarios: alcanzar el objetivo requeriría una inversión de más de 1.200 mil millones de dólares. Desde su lanzamiento, ha habido una vaga discusión de mecanismos financieros “innovadores”, sin entrar en más detalle. El gobierno de la India tiene previsto invertir hasta 21 millones de dólares en el proyecto entre 2016 y 2021, y confía en que los bancos de desarrollo y otras instituciones financieras puedan ayudar apoyando los proyectos solares mediante financiación ad hoc.