Al iniciar el diseño de un nuevo producto electrónico, una de las primeras decisiones que se toman es seleccionar el material y la configuración del recinto o caja que va a envolver los circuitos internos. Esta decisión es determinante para las posteriores decisiones de cómo se deberá diseñar la parte electrónica interna del nuevo producto.

Para decidir correctamente el material de la caja, debemos pensar si la queremos diseñar como un blindaje, o no. Si decidimos que el recinto no debe comportarse como un blindaje, podemos seleccionar una caja de plástico sin ningún tipo de metalización. Si es así, deberemos ser consecuentes en el diseño del producto. Para ello, el diseño se realizará como si sus tarjetas de circuitos impresos y cables estuvieran electromagnéticamente expuestos al aire, sin ningún nivel de apantallado.

Si decidimos usar una caja metálica, deberemos diseñarla correctamente para que se comporte como un blindaje. Si no la diseñamos correctamente, aunque la caja sea metálica, será simplemente un recinto configurado con piezas metálicas unidas mecánicamente pero no unidas eléctricamente y no será un blindaje adecuado. Veamos cómo se debe diseñar un recinto o caja para que se comporte como un blindaje.

Si deseas saber más, léete el artículo adjunto. El artículo ha sido publicado en la Revista Española de Electrónica de Julio 2017: Los blindajes y la CEM