Tras cuatro años de parón en energías renovables, España vuelve a situarse a la cabeza de los países más ambiciosos en transición energética. Recién elegido presidente, Pedro Sánchez está dando un giro al compromiso de consumo energético de origen renovable. El cambio de postura de España ha cristalizado en el nuevo objetivo de la Unión Europea del 32% para 2030 (revisable al alza en 2023) y en una inminente derogación del conocido como Impuesto al Sol. La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) estima que este objetivo implicará una inversión en España de entre 80.000 y 100.000 millones de euros.

Casi un tercio de la potencia adjudicada en nueva potencia renovable en 2017 en Europa será instaladaen España (8 GW de un total de 25,2 GW). Las dos macrosubastas organizadas por el anterior Ejecutivo ese año, sumadas a una más pequeña en 2016, buscaban acercar a España al objetivo de la UE 2020 del 20% de consumo energético renovable, tras estancarse en el actual 17,3% (puesto 13 en el ranking de la UE) después de cuatro años sin subastas.

Este cambio de tendencia responde también al natural desarrollo del mercado y ha vuelto a situar a España en el centro del interés inversor. De hecho, la demanda fue tal (superó en tres veces la oferta del Gobierno) que en la última subasta se tuvo que aplicar la cláusula que permitía aumentar la potencia adjudicada (de 3 GW a más de 5 GW). Este resurgir de las renovables ha atraído a inversores tanto nacionales como extranjeros a las subastas. La Asociación Empresarial Eólica (AEE) apunta que sólo la potencia eólica adjudicada supondrá inversiones superiores a los 4.500 millones de euros y la creación de hasta 30.000 empleos, directos e indirectos, sólo en la fase de construcción.

Además, la particularidad de este nuevo boom inversor es que la bajada en costes de estas tecnologías limpias las han hecho rentables, lo que ha permitido ahora cerrar las subastas sin primas y, por tanto, sin coste añadido para el consumidor. La optimización y reducción en costes mediante tecnologías más modernas en infraestructura y digitalización, han hecho que las energías renovables se conviertan en un sector cada vez más rentable por sí mismo.

 

Futuro como potencia solar digital y sin nucleares

La multinacional Enertec Kaiserwetter, pionera en la digitalización del sector, es una de las empresas que refuerzan su apuesta en España ante el éxito de las últimas subastas. La compañía lidera la digitalización de esta nueva potencia renovable de España mediante su plataforma digital ARISTOTELES, recientemente galardonada con el SAP Innovation Award 2018 por su contribución como ‘fuerza impulsora a la hora de frenar el cambio climático’. Kaiserwetter apunta, además, al potencial solar del país combinado con esta digitalización para cumplir los objetivos de la UE.

Sólo 5 GW de un total de 49 GW de potencia renovable de España tienen origen fotovoltaico. Hanno Schoklitsch, CEO de Kaiserwetter, afirma: “España es ahora el mercado renovable más apetecible, en especial en potencial de crecimiento fotovoltaico. El sur recibe tanta luz solar como el norte de África, 2000 kWh por metro cuadrado al año, y el nuevo Gobierno ya ha anunciado próximas subastas. Queremos liderar la digitalización del sector y de la nueva potencia en España para, minimizar riesgos y maximizar beneficios y esto es el base para atraer más inversiónLas compañías renovables viven un rally bursátil en los últimos meses, ajenas a la corrección que han azotado a toda Europa y a las eléctricas tradicionales, alcanzando revalorizaciones superiores al 100% según Bloomberg, que anima a invertir en España.

Según Kaiserwetter, España es hoy el cuarto mercado fotovoltaico europeo (5 GW), pero se sitúa aún muy por detrás de Alemania (42,4 GW), Italia (19,6 GW) e incluso Reino Unido (12,8 GW). Castilla-La Mancha y Andalucía tienen la mayor capacidad instalada (1000 MW y 800 MW respectivamente), seguidas de Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura y Murcia.

La Ley de Cambio Climático y Transición Energética que responda a los compromisos de la UE en la Cumbre del Clima de París (reducir sus emisiones un 40% para 2030) sigue entre las tareas pendientes del Gobierno. La digitalización del sector y la energía solar jugará un papel clave en esta estrategia que implica la descarbonización y la intención de Pedro Sánchez de no alargar la vida útil de las plantas nucleares más allá de los 40 años. Las licencias de operación de las siete centrales, la mayor fuente de energía del país, caducarán entre 2020 y 2024. La más moderna, la de Trillo, debería cerrar en 2027.