Recientemente, más de una treintena de multinacionales y medianas empresas han firmado el manifiesto “Empresas españolas por las oportunidades de la Transición Energética y la lucha contra el Cambio Climático”, en el que insisten en la importancia de liderar el proceso de transición energética para poder aprovechar las oportunidades que ofrece la descarbonización y enumeran una serie de medidas, entre ellas, la promoción de la eficiencia energética y el uso de energías renovables en todos los sectores.

El cambio climático es ya una realidad que, de no revertirse, tendrá consecuencias nefastas en nuestro entorno. Un reciente estudio publicado en Nature Climate Change señala que una subida de la temperatura media en 3°C supondría que el 26% de Europa sufriera sequía, afectando a buena parte de la península ibérica. En este proceso de lucha contra el cambio climático ya se han podido escuchar distintas voces instando al gobierno a acelerar la aprobación de una Ley de Cambio Climático y Transición Energética, entre ellas las de los empresarios, con manifiestos como el anterior.

Eaton, líder en gestión de energía, también insiste en que en España estamos en un momento decisivo en la transición hacia un nuevo modelo energético más sostenible. Y, precisamente, considera que en 2018 debe producirse un impulso definitivo a la generación con renovables gracias al almacenamiento de energía.

“La nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética debe contemplar el almacenamiento de energía como un elemento clave de las renovables, puesto que la generación de energía eólica y solar está sujeta a condiciones atmosféricas cambiantes, por lo que no permiten generar energía de una forma constante y regulada, sino que son inconsistentes, variables, y no moderadas. Gracias al almacenamiento de energía, estas instalaciones son mucho más productivas al poder almacenar el sobrante producido para suministrarlo en los momentos en que no haya recursos”, ha señalado José Antonio Alfonso, responsable de segmento Commercial Building de Eaton en España.

Frenar el calentamiento global es una prioridad a nivel medioambiental, como ya quedó patente en la Conferencia de París sobre el Clima (COP21) en diciembre de 2015, en la que 195 países firmaron el primer acuerdo vinculante mundial sobre el clima. Todos ellos se comprometieron con un plan de acción que situaba el límite del calentamiento global muy por debajo de 2°C con respecto a los niveles pre-industriales. Sin embargo, siguen sin alcanzarse los objetivos y, tal y como ha apuntado la Organización Mundial de Meteorología, si siguen a este ritmo las emisiones de gases contaminantes, la temperatura subirá en 2100 en tres grados centígrados.

A nivel europeo, el compromiso adquirido en París se materializó en el marco de actuación de la Unión Europea en materia de clima y energía hasta el año 2030, que pasa por una reducción del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero y una cuota de energías renovables del 27%. Por otro lado, el paquete “Energía Limpia para todos” presentado por la Comisión Europea en 2016 también incluye medidas orientadas a la transición energética.

Nuestro país se enfrenta ahora al reto que supone definir un marco legal que garantice la transición hacia una economía baja en carbono y resiliente al clima, a la vez que asegura el crecimiento económico y la creación de empleo.

El almacenamiento de energía es una tendencia que ya se está implantando con fuerza en otros países europeos y que, teniendo en cuenta el abaratamiento tanto de las energías renovables como de las baterías, es de esperar que progresivamente se vaya extendiendo al resto de países de la UE.