Greenpeace ha reunido hoy en las Cortes de Aragón, en Zaragoza, a representantes de todos los grupos políticos del arco parlamentario aragonés y a diferentes organizaciones sociales y sindicatos para debatir sobre el futuro después del carbón. La región cuenta con la cuenca minera de Andorra (Teruel) que en los próximos años se verá abocada a terminar su actividad, al igual que la central térmica de la misma localidad (propiedad de Endesa), ya que la empresa no tiene previsto invertir en las mejoras necesarias a la que le obliga la Unión Europea si no recibe subvenciones para ello.

El acto ha contado con la presencia de la presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba, que ha destacado la necesidad de hablar más sobre esta cuestión y sobre la búsqueda de alternativas al carbón. También ha destacado la necesidad de no olvidar a las personas que en la actualidad viven del sector.

Las jornadas han estado divididas en dos partes, la primera, en la que han participado agentes sociales y que ha contado con la moderación de Cristina Monge, directora del área de Conversaciones de ECODES, se ha centrado en la presentación del informe de Greenpeace sobre alternativas al carbón (realizada por Tatiana Nuño, experta en energía de Greenpeace) y ha contado con la presencia de Olga Estrada, coordinadora del centro de Estudios Ambientales de Andorra (Cea Ítaca) que ha contado la experiencia del centro en los procesos participativos y ha ofrecido su experiencia adquirida a la hora de buscar alternativas con un plan estratégico basado en la sostenibilidad y la participación.

Por su parte, Carlos Martínez, miembro de la Secretaría Confederal de Salud Laboral y Medio Ambiente de CC. OO., ha defendido igualmente la apuesta por las alternativas para que las personas que trabajan en el sector minero y la térmica sean respetadas y se vele por su futuro laboral. Además, ha señalado que es necesario superar errores del pasado como el “hachazo” a las renovables y la falta de planificación. Finalmente,Fernando Ferrando, vicepresidente de la Fundación Renovables, ha destacado las oportunidades que ofrecen las renovables para la región, que carecen de problemas técnicos para su implantación sino políticos.

Mesa de partidos políticos

La segunda mesa ha estado destinada a las formaciones políticas de las Cortes de Aragón que desde la disparidad de criterios, han coincidido en la importancia de hablar de las alternativas al carbón y tomar medidas efectivas para buscar soluciones para las personas que dependen de ella. Todas las personas participantes han coincidido en el valor de las renovables como alternativa, si bien han discrepado en cómo afrontar la transición energética. Yolanda Sancho (Podemos) ha sugerido que es necesaria la unidad de toda la sociedad civil y la clase política para trabajar de manera proactiva.

Por su parte, Lucía Guillén (Partido Aragonés) ha destacado la necesidad de invertir en infraestructuras en las zonas mineras y en la de atraer la producción industrial a la región para lograr una transición justa. Herminio Sancho (PSOE) ha pedido que se facilite la llegada de inversiones a la región por parte de todos los grupos políticos y que Dolores Serrat (PP) ha lamentado que las empresas no hayan querido asistir a las jornadas y ha destacado la importancia de hablar sobre el futuro. Ramiro Domínguez (Ciudadanos) ha destacado que o se pone solución o Teruel va hacia abajo, por eso ha animado a toda la clase política a ponerse a trabajar decididamente pensando en el futuro y buscando soluciones. Finalmente, Marco Negredo (Chunta Aragonesista) ha defendido que la ciudadanía quiere trabajar y que deben ponerse todos los esfuerzos para lograr este objetivo.

El acto ha sido cerrado por José Luis García, responsable de área de campañas de Greenpeace España, que ha destacado que la sociedad ha madurado mucho en los últimos años y ahora ya se puede hablar de carbón y buscar soluciones para las personas que dependen del sector, ya que los graves impactos del cambio climático hacen necesario prescindir de esta energía, además de que en el caso concreto de Andorra (Teruel), Endesa tiene todas las intenciones de cerrar la central térmica que opera en la localidad, y la minera Samca, se niega a esclarecer sus planes de futuro. Para concluir, ha recogido el llamamiento a la acción unitaria expresado por los representantes políticos y les ha invitado a trabajar con urgencia en la puesta en marcha de un plan estratégico que genere soluciones más allá del carbón para las comarcas mineras.