Los propietarios de un edificio situado en la calle Balmes de Barcelona se han convertido en la primera comunidad de vecinos en optar por el crowdlending para financiar una inversión sostenible en la finca de su propiedad. En concreto, estos vecinos necesitaban 49.600 euros para incorporar medidas de eficiencia energética en el edificio, con el objetivo de reducir el gasto energético comunitario.

La operación ha sido cerrada con gran éxito a través de la plataforma especializada en crowdlending con impacto positivo ECrowd!. La financiación del proyecto se abrió el 9 de febrero y -en menos de una hora- 56 personas ya habían aportado los 49.600 euros solicitados a cambio de un interés del 5,50%, que cobrarán en cuotas mensuales durante un plazo de 36 meses.

Las actuaciones del proyecto, diseñado y suministrado por la empresa Energía Renovable Solsolar SL, se concretan en la sustitución de las antiguas calderas atmosféricas de gas por nuevas calderas estancas más eficientes, la sustitución de las antiguas bombas de circulación, la instalación de un nuevo sistema de monitorización y control y la implantación de contadores individuales de agua caliente sanitaria en cada vivienda. Se estima que con estas medidas los vecinos ahorrarán como mínimo un 30% en el consumo de gas y que se evitará anualmente la emisión a la atmósfera de 16 toneladas de CO2.

El proyecto se beneficiará de los incentivos que el Ayuntamiento de Barcelona ofrece para fomentar el desarrollo de la eficiencia energética. Se ha solicitado una subvención del 50% del importe de los trabajos a realizar, que se cobrará a los 90 días de la puesta en marcha de las nuevas instalaciones, y el importe de la cual se destinará a la amortización anticipada parcial del préstamo colectivo. Hasta el momento del cobro de la subvención (con un máximo de seis meses), el préstamo tendrá carencia de capital y sólo devengará intereses mensualmente.

En septiembre de 2011, los 136 vecinos de este mismo edificio de la calle Balmes ya fueron noticia por la implantación de la primera instalación de energía termosolar comunitaria. Con esa instalación se han conseguido ya ahorros de más de un 60% en el consumo de energía para la producción de agua caliente. El proyecto fue lo suficientemente significativo como para ser seleccionado dentro del programa europeo UrbanSol+.