mié

11

ene

2012

El aumento de la interconexión eléctrica con Europa debe ser un objetivo prioritario para España

El “Estudio sobre los efectos del incremento de la capacidad de la interconexión eléctrica hispano-francesa sobre el mercado diario español de la electricidad”, presentado en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII) de la Universidad Politécnica de Madrid, concluye que esta ampliación tendría un efecto neto positivo.

El estudio ha sido elaborado por el Doctor Ingeniero Industrial Manuel Álvarez Fernández. A la presentación han asistido, además del autor, Rocío Hortigüela y Antonio Navarro, copresidentes de UNEF y Jorge Morales de Labra, miembro de la Junta Directiva de UNEF. Tras la presentación del Estudio, Jorge Morales ha analizado en términos económicos lo que supondría el aumento de la interconexión para los consumidores españoles, concluyendo que “el aumento de las interconexiones eléctricas siempre es positivo para el sistema español, pero es necesario que este aumento venga acompañado de medidas regulatorias que equilibren los beneficios entre los agentes afectados”.


Efecto positivo para el mercado diario español

El estudio ha sido realizado efectuando simulaciones de las casaciones horarias con los datos de las curvas de oferta y demanda del año 2010 y analizando las modificaciones que se hubieran producido si se hubiera ampliado la capacidad de la interconexión (se contemplan ampliaciones escalonadas entre 1.000 y 5.000 megavatios). A la vista de las simulaciones realizadas, el estudio concluye que – durante las horas de saturación de la exportación – la generación tendría un incremento del excedente y que la demanda sufriría una disminución, invirtiéndose la situación durante las horas de saturación de la importación.

El incremento del precio de mercado se compensaría con las disminuciones que producirían las importaciones a precios más baratos. Sobre el precio medio horario de 37 euros/MWh de 2010, el incremento estimado para la máxima ampliación de la capacidad sería de 0,5 euros/MWh.

En términos generales el balance neto de la ampliación de la capacidad de interconexión eléctrica es positivo y supondría unos diez millones de euros para una ampliación de 2.000 megavatios, alcanzándose los cincuenta millones de euros si la ampliación fuese de 5.000 megavatios.


Análisis de las repercusiones para los consumidores españoles

El Estudio presentado no analiza el efecto que el aumento de la interconexión tendría sobre el precio de la electricidad para el consumidor español, dadas las diversas componentes, adicionales al precio de mercado, que tiene el precio para el consumidor final. Jorge Morales de Labra, miembro de la Junta Directiva de UNEF, ha analizado cómo se repercutirían los costes del aumento de la interconexión y a quién beneficiarían éstos.

Durante su intervención, Morales ha echado por tierra algunos mitos sobre el mercado eléctrico, explicando que los últimos ocho años el saldo eléctrico español ha sido exportador, contrariamente a la creencia de que España importa electricidad, o que el precio mayorista español no siempre está por debajo del resto de los mercados europeos, situándose por encima del francés o el alemán durante los últimos cinco meses del año pasado.

Morales ha resaltado la imposibilidad de comparación directa entre los mercados francés y alemán con el español “dado que nuestro mercado negocia cerca del 90% de la energía del país, mientras que en los otros la cuota es inferior al 20%”. Además, nuestro país “tiene una enorme sobrecapacidad debido a las nuevas centrales de gas, que incluso en los últimos cinco años – de estancamiento de la demanda - han crecido en más de 5.000 megavatios adicionales”.

Por otro lado, ha señalado la importancia que tiene el aumento de la interconexión para la seguridad del suministro eléctrico y para incrementar la penetración de las energías renovables.

 

Necesidad de nuevas medidas regulatorias

Por último Jorge Morales ha reclamado la necesidad de que “el aumento de las interconexiones debe acompañarse de medidas regulatorias que equilibren los beneficios”. Si esto no fuera así, la mitad de los costes de la interconexión saldría de los consumidores españoles a los que, previsiblemente, se les tendría que aumentar el precio de la electricidad, de forma adicional, por este motivo, siendo los productores los verdaderos beneficiarios de la interconexión.

Al otro lado de la interconexión, los consumidores continentales se beneficiarían de las inversiones en renovables realizadas por España que conllevan una disminución mensurable del precio del mercado de electricidad.

 

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